
Las remesas que los trabajadores emigrantes envían a casa a sus familias -confirman que el resto del mundo está lejos de ser inmune al debilitamiento de la economía de los E.E.U.U. Entre 2000 y 2006, la cantidad de remesas creció perceptiblemente año tras año, ayudando a apoyar familias trabajadoras en el exterior. En 2007 el crecimiento de esos envíos se alentó considerablemente, y ahora las remesas han comenzado a disminuir: Entre enero y mayo de 2008 los envíos han declinado $668.28 millones de dólares comparando con el mismo período en 2007. En mayo tan solo, las familias mexicanas recibieron $171.3 millones menos que el año pasado (véase la gráfica). Esto es un indicador preocupante para México - el receptor más grande de las remesas estadounidenses en América latina- con un flujo total equivalente a 2.8% de su producto interno bruto. Con el estallido de la burbuja inmobiliaria y la declinación de los trabajos de la construcción en el primer trimestre de 2008, el indice de desempleo de inmigrantes hispanos se elevó a 7.5%, y los trabajadores de construcción latinos ahora ganan menos que en el primer trimestre de 2006. Indudablemente que la recesión en los Estados Unidos afecta a los mexicanos en ambos lados de la frontera. Lea "As U.S. construction slows, remittances to families in Mexico decline" por Emily Garr en Economic Policy Institute Snapshot de julio 9, 2008. p>
Publicado por Valle Baeza p>
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