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La Gran Depresión del siglo XXI: la función del trabajo improductivo y del capital ficticio

La Gran Depresión del siglo XXI: la función del trabajo improductivo y del capital ficticio

“Permítanme controlar el dinero de una nación y no me importara quién haga sus leyes”
Barón de Rothschild (banquero británico)
“Los poderes del dinero practican la rapiña sobre la nación en tiempos de paz y conspiran contra ella en tiempos de adversidad. Son más despóticos que la monarquía, más insolentes que la autocracia y más egoístas que la burocracia. Denuncian como enemigos públicos a aquellos que cuestionan sus métodos o dan luces sobre sus crímenes. Tengo dos grandes enemigos: el Ejército del Sur frente a mí y a los banqueros a mis espaldas. De los dos, los de atrás son mis más grandes adversarios”
Presidente Abraham Lincoln -1866– (fue asesinado)
“Quienquiera que controle el volumen de dinero en cualquier país, es el amo absoluto de la industria y el comercio”
Presidente James A. Garfield -1881- (fue asesinado)
“Soy el hombre más infeliz. He llevado inconscientemente a la ruina a mi país. Una gran nación industrial es controlada por un sistema de crédito. Nuestro sistema de crédito está concentrado. El crecimiento de la nación por tanto y todas nuestras actividades están en manos de unos pocos hombres. Nos hemos convertido en uno de los peor gobernados, uno de los más completamente controlado y dominado gobierno en el mundo civilizado. No más un gobierno por la libre opinión, no más un gobierno por la convicción y el voto de la mayoría, pero sí un gobierno bajo la opinión y coacción de una pequeña élite dominante”
Presidente Woodrow Wilson (1856-1924)
“La oficina del Presidente ha sido usada para fomentar un complot para destruir la libertad de los americanos y antes que deje la presidencia, debo informar a los ciudadanos de este estado de cosas”
Presidente John F. Kennedy (diez días antes de ser asesinado)

Estos presidentes fueron asesinados aparentemente por defender intereses contrarios a las élites financieras. En un artículo escrito al momento de ser electo el actual presidente de los EE. UU. Barack Obama (1), ya señalamos que él tendría pocas opciones de implementar su propia política frente a la élite bancaria a menos que se arriesgue a mucho.
1. El trabajo improductivo como fuente de especulación

Para facilidad del lector no familiarizado con algunos términos aquí empleados, iniciamos con la siguiente aclaración: los economistas teóricos clásicos defensores o críticos del capitalismo, entre ellos David Ricardo, Adam Smith, Carlos Marx, Federico Engels y otros, coinciden en que la fuente de la riqueza es el trabajo humano que transforma los recursos que brinda la naturaleza, unidos a los instrumentos de trabajo y al conocimiento principalmente tecnológico. El resultado son bienes que van al mercado donde son demandados y comprados para satisfacer necesidades. Esto se conoce como “trabajo productivo”, que se realiza en el llamado “sector productivo o real” de la economía. De aquí surge un plusvalor o parte de la riqueza producida que en el sistema capitalista se acumula y se convierte en Capital, o sea, que éste no es más que “riqueza acumulada” originada en el “sector productivo”. Es importante saber que no toda la riqueza generada adquiere forma material. Hay servicios productivos como la educación, el transporte, la distribución de agua o energía eléctrica, las telecomunicaciones, los espectáculos, entre muchos otros. La generación de estos servicios productivos (verbigracia el transporte o el espectáculo) no puede realizarse sin su consumo simultáneo. Se trata de creación de riqueza real no material. Sin la producción de riqueza real no puede haber “crecimiento real” y cualquier otro llamado “crecimiento” es “ficticio” desde el punto de vista de su contenido.

Existe por otro lado el “trabajo improductivo” por su contenido. El carácter improductivo no implica que se trate de trabajo innecesario o incluso nocivo. El seguro contra incendios o el servicio de los bomberos son servicios improductivos necesarios y útiles para el conjunto de una sociedad. Al quemarse un edificio o inmueble se pierde riqueza. El seguro se encarga de repartir esta riqueza perdida, y los bomberos procuran evitar un mayor daño. El seguro contra incendios, lo mismo que los seguros contra robos, pérdidas, accidentes o desastres naturales, son un trabajo útil que no crea riqueza nueva, sino reparte la riqueza destruida por incendio, robo, pérdida, accidente o desastre. La póliza que se paga para ser compensado ante el eventual suceso, constituye la base de la redistribución de lo perdido. De esta forma los seguros permiten que la sociedad en su conjunto funcione mejor y prueba así de manera indirecta su carácter productivo. El hecho de que las aseguradoras privadas funcionen con ganancia y operen como capital, las hace aparecer como productivas desde la óptica de la forma o relación social dominante. Lo esencial para el capital es que la actividad dé ganancia, no importa su contenido. Lo anterior hace que toda actividad que genera ganancia nos aparece en la sociedad como productiva. Lo anterior, sin embargo, no elimina el carácter improductivo de tal actividad por su contenido, carácter que suele revelarse en tiempos de crisis como hoy.

El mero acto formal de traspaso de posesión o propiedad no constituye un servicio productivo por su contenido ya que no crea riqueza, solo la traspasa de manos. Esta actividad puede hacerse por cuenta propia o como empresa con ganancias, pero lo anterior no quita que la actividad desde la óptica de su contenido sea improductiva. El trabajo de los abogados, los corredores de bienes raíces, el comercio y la banca son ejemplos de servicios improductivos que trabajan sobre la propia relación social vigente de la sociedad. Un mismo edificio suele venderse más de una vez en un año en tiempos en que reina la especulación. Lo anterior no acrecienta la riqueza creada. La actividad del corredor de bienes raíces y del abogado que hace la escritura constituyen un “trabajo improductivo” desde la óptica de su contenido. Si bien una empresa puede obtener ganancias al brindar estos servicios, la actividad como tal no produce riqueza.

La lotería y los casinos redistribuyen al azar riqueza ya existente y son actividades improductivas por su contenido. Igualmente lo son los casinos más grandes del mundo actual: las bolsas de valores. La actividad en la especulación en general y en las bolsas de valores en particular constituye un trabajo improductivo por su contenido, con independencia de que sea útil o no para la sociedad en su conjunto. Lo anterior explica también por qué, en términos de obtención de beneficios para una empresa dedicada a la especulación, puede resultar ser el mejor negocio en épocas de bonanza y el mayor desastre en tiempos de crisis.

Todo producto generado en un ciclo económico y utilizado improductivamente en el siguiente, se transforma en un trabajo materializado que es consumido improductivamente. De esta forma tenemos que el trabajo productivo en un ciclo económico se torna improductivo en el siguiente, al consumir ese trabajo materializado de manera improductiva. Es el caso, por ejemplo, de todos los edificios y equipos empleados en los casinos o para el trabajo especulativo. Ahora, el carácter improductivo del consumo de un producto determinado no siempre se revela ya en el ciclo económico siguiente. Así, en el complejo industrial militar puede haber varios años de produ
cción antes que se concluya el producto final, que en el mejor de los casos nunca se usa. Es más, al ser utilizado más bien suele destruir riqueza existente. Al no ser utilizados en el proceso de reproducción material, los productos finales del complejo industrial militar no encadenan el proceso de reproducción global a un nivel superior y, por el contrario, restan fuerza a ese proceso. Dicho en otras palabras, al invertir un gobierno porcentualmente más en armamento, se tendrá a mediano plazo una contracción en la economía. De ahí se deriva su carácter improductivo.

En el complejo industrial militar, además de consumir improductivamente riqueza material, al usar el producto final en conflictos se extingue riqueza producida. Lo anterior no elimina que el capital invertido en este sector pueda originar cuantiosas ganancias. Desde la óptica de la forma, es decir, por los beneficios que genera, resulta ser un sector muy productivo. Podemos llamarlo el subsector improductivo-destructivo o de capital destructivo. Conocemos el impacto negativo del gasto en defensa sobre las posibilidades de mantener el gasto en educación y salud. El primero opera en beneficio del capital, los otros benefician más a la clase trabajadora. En la actualidad, y en particular en los EE. UU., se pretende escapar a la presente crisis con ascendentes inversiones en el complejo industrial militar para de ese modo mantener su hegemonía en riesgo. Tratan de mantenerla aunque sea bajo la amenaza de guerra. El incremento en el gasto de defensa que conlleva, es un gasto improductivo e insostenible que dañará aún más la ya deteriorada situación económica de ese país.
2. El capital a interés como fuente del capital ficticio

Para entender el capital ficticio es importante entender asimismo algunas funciones del préstamo en dinero. Es un tema muy complejo e imposible de abordar a cabalidad aquí. Nos limitaremos a algunas nociones que creemos necesarias. El dinero, en su forma más general, no es otra cosa que un instrumento para facilitar el intercambio de bienes y servicios a través de equivalentes socialmente establecidos. El dinero en su forma originaria (ya sea oro, plata, cacao, etc.) es una mercancía que, como unidad de cuenta, sirve para expresar las relaciones de intercambio de todas las demás mercancías. Hoy, el dinero adquiere forma de papel e incluso digital. Las transacciones de todas las mercancías se realizan siempre a cambio de dinero, pero esto no es necesario ni de hecho ocurre actualmente en la realidad. Una mercancía se puede vender tanto al contado como a crédito. Y no solo existe crédito para la compra y venta de mercancías, también se otorga crédito para realizar inversiones. Estas inversiones pueden ser productivas o no.

Aquí nace la primera forma de capital ficticio y especulativo. El capital a interés adquiere gran relevancia y dimensión en el desarrollo del sistema capitalista en su fase industrial, al estar el crédito subordinado de manera directa a la lógica del capital industrial. Al desarrollarse el sistema de crédito en esta etapa del capitalismo, el objetivo primordial es el de financiar la producción. El capital productivo únicamente demandará dinero, si el interés a pagar es menor que la tasa de beneficio que espera obtener con su inversión. En este contexto, el capital a interés contribuye de modo indirecto a fomentar la riqueza real. Al mismo tiempo que se apropia de una parte de la plusvalía generada en el sector productivo, el capital a interés (la banca) aumenta la eficiencia de la producción del excedente, así como la velocidad de reproducción del ciclo del capital.

Hay poseedores de dinero, como los bancos, que no se dedican a invertirlo en actividades productivas; comercian con él, esto es lo prestan, no a cambio de otra mercancía sino de ese mismo dinero más un interés al cabo de un tiempo. Este dinero, entonces, es una mercancía que se da y se recibe en préstamo y su precio es el tipo de interés que está regido por la oferta y la demanda de ese dinero. Debemos aclarar que capital a interés, que financia la producción o la circulación, es una cosa: el capital ficticio es cosa totalmente distinta, aunque este capital nace como consecuencia de la existencia del primero. Lo que hay que considerar aquí es el hecho de que el capital a interés, por sí mismo, produce una ilusión social y es justo a partir de ella que aparece el capital ficticio. En el capitalismo, la existencia generalizada del capital a interés, cuyo significado aparente es el hecho de que toda suma considerable de dinero genera una remuneración, produce la ilusión contraria, vale decir, la de que toda remuneración regular debe tener como origen la existencia de un capital. Dicho capital en sí no necesariamente tiene mayor significación para el funcionamiento del sistema económico, y en tal caso puede ser llamado capital ilusorio (2).

Sin embargo, cuando el derecho a tal remuneración está representando por un título que puede ser comercializado, vendido a terceros, se convierte en el capital ficticio. El título comercializable es la representación legal de esa forma de capital. El ejemplo tal vez más simple de la existencia de capital ficticio está constituido por una concesión pública, a particulares, del derecho de utilización comercial de una frecuencia de radio o televisión, cuando dicha concesión, realizada a cambio de favores políticos o de cualquier otro tipo, puede ser vendida a terceros. Luego, el capital ficticio nace como consecuencia de la existencia generalizada del capital a interés, si bien es el resultado de una ilusión social. Y ¿por qué debemos llamarlo capital ficticio? La razón, concluyen Carcanholo y Sabadini, reside en el hecho de que por detrás de él no existe ninguna sustancia real y porque no contribuye en nada a la producción o la circulación de riqueza, por lo menos en el sentido de que no financia ni el capital productivo ni el comercial.
3. Capital especulativo, capital ficticio y la Gran Depresión

Las acciones de las empresas constituyen una forma de capital ficticio por el hecho de que representan una riqueza contada dos veces: una, el valor del patrimonio de la empresa; otra, el valor de las acciones mismas, cuyo valor se mueve con frecuencia con independencia del valor del patrimonio de las empresas. La prueba de que esto es verdad, es que ambos valores pueden servir de garantía, por ejemplo, para créditos bancarios. Pueden ser contadas dos veces, o tres, o más, gracias a la existencia de empresas holdings. Una valoración especulativa de las acciones constituye un incremento del volumen total del capital ficticio existente en la economía. Pero ese incremento posee una característica distinta del valor original: no significa una duplicación aparente de un valor real. En realidad, detrás de él no existe ninguna sustancia real. Cuando el crédito es destinado al sector privado y se formaliza por medio de un título negociable en el mercado, también debe ser considerado capital ficticio. Esto porque aparentemente el valor se ha duplicado. Cuando el incremento de la deuda pública ocurre en razón de gastos improductivos o gastos corrientes o aun de transferencias, estamos frente a la creación de un nuevo capital ficticio, toda vez que por detrás de ese incremento de la deuda no sobrevive nada sustancial (3).

Hoy, más que nunca, la economía ha perdido relación con el ámbito productivo. Existe una enorme econo
mía de papel, alimentada básicamente por la persistencia de los déficit públicos y los mecanismos de innovación financiera, que no se corresponde con la situación real de la economía. Masas siempre mayores de capitales especulativos y ficticios se mueven de un lado hacia otro buscando en las inversiones financieras una rentabilidad que no encuentran en el sector rede la economía, debido a la caída de la tasa de beneficio en éste. Podemos concluir que el sistema capitalista se ha ido convirtiendo en realidad en un “capitalismo ficticio”, cuyas reglas del juego son radicalmente distintas y hasta antagónicas al clásico “capitalismo productivo”, esto es, el fundado en la generación y acumulación de plusvalor.

Así pues, si como capital a interés el capital adquiere una forma mistificadora, como capital ficticio asume un aspecto todavía más complejo y desmaterializado. En su momento de gloria, en la era neoliberal, la verdadera economía parecía ser la financiera. Los centros financieros de Nueva York y Londres podían reírse del capital productivo en el mundo, toda vez que aparentemente la economía financiera se desarrollaba con independencia de la dinámica de la producción. El capital ficticio, sin embargo, realiza ganancias ficticias que solo pueden ser hechas reales a nivel individual, aunque jamás a nivel de su totalidad. Con todo, mientras exista la fe de poder hacerlas reales continúa operando la burbuja especulativa creada por el capital ficticio. Gracias al salvamento de los grandes bancos de la crisis crediticia por parte de los gobiernos, el sector financiero pudo retornar a la economía de casino. Pero por eso mismo, hoy se vislumbra la bancarrota de los propios Estados, con lo que, tarde o temprano, se vislumbrará también la imposibilidad de tornar reales las ganancias ficticias. Estallará entonces la burbuja que pondrá límites a la acumulación de capital ficticio, el cual actúa a la vez como un cáncer y un parásito en un cuerpo humano vivo.

El capital ficticio o parasitario generado de manera masiva, circulando entremezclado con el capital real. Según el Banco de Basilea (el banco central de todos los bancos centrales), en el año 2009 circulaban en el mundo unos $1.000 trillones de valores, obligaciones y moneda, mientras el producto bruto mundial superaba apenas un poco los $50 trillones, o sea, que en la actualidad por cada dólar con valor real circulan otros veinte dólares que son “capital ficticio” y “parasitario”, constituyéndose en la más grande estafa de la historia (4). Estos valores, que Wall Street ha llamado “Productos Financieros Derivados”, bajo la forma de deudas, pagarés, obligaciones, empapelamiento, etc., fueron causa de la crisis crediticia en los EE. UU. y contaminaron todos los mercados mundiales.
Tarde o temprano la burbuja de capital ficticio exigirá la destrucción de tales productos, vale decir, la eliminación de gran parte de la economía de papel mediante la anulación de deudas por bancarrota. Las bancarrotas de empresas privadas en los EE. UU. pasaron de 800 mil en 2007 a 1,4 millones en 2009, un aumento del 75%, y la situación empeorará en el año 2010. Asimismo, según la Corporación Federal de Garantías de Depósitos (FDIC, por sus siglas en inglés), en 2009 quebraron 140 bancos estadounidenses y otros 700 estaban en peligro de hacerlo (5). La tremenda burbuja financiera, por tanto, está estallando, y con ello la economía mundial está atravesando por una enorme inestabilidad e inseguridad y entrando en depresión. Como consecuencia, la hegemonía de los EE. UU. está a la deriva. En efecto, es claro que una depresión mundial demandará un nuevo orden económico internacional, y los EE. UU. buscarán no perder la hegemonía en éste. No obstante, es dudoso que sobre la debilitada base de su economía, pueda instalarse un nuevo orden internacional bajo hegemonía estadounidense.

Contrario a lo que aconteció en los países centrales, en los países periféricos se incrementó, en términos relativos, la generación de riqueza real y productiva. Esto porque al ser la ganancia en los primeros, en promedio, más altas en el sector financiero y especulativo, durante décadas las inversiones se desplazaron del sector creador de riqueza y de la economía real al sector improductivo y parasitario. Últimamente, en los mercados del Primer Mundo se intercambiaba riqueza real por capital ficticio. Semejante operación representa un subsidio permanente y creciente en riqueza real desde las sociedades periféricas hacia las naciones ricas del planeta, lo que explica el progresivo carácter “parasitario” de las segundas. Por lo anterior, la crisis afecta menos a los países periféricos que a los centros de poder. Es en este contexto que surgen más voces desde el Sur que demandan un cambio en las cuotas de poder (verbigracia, entre los países emergentes como el BRIC), mientras otras naciones luchan a favor del “Decoupling o Desconexión” del sistema dominante. En medio de la crisis, el comercio internacional se contrae, lo que da base objetiva para una tal desconexión.

En América Latina y el Caribe en particular, países como Venezuela, Ecuador o Bolivia se inclinan hacia una mayor desconexión en el entendido de que pueden sobrevivir mejor sin subsidiar y cargar con el derroche de los países ricos. Éstos, en cambio, entienden que en las actuales condiciones no pueden lograrlo sin aquel subsidio permanente desde los países periféricos, y mucho menos sin sus recursos naturales. Por eso, frente a la amenaza del colapso del capital ficticio las fuerzas reaccionarias entre las élites, con los EE. UU. a la cabeza, se radicalizan con vistas a prolongar el actual estatu quo político aunque sea por la vía militar. También en la región hay fuerzas alineadas con esta posición como México, Colombia o Perú, por ejemplo. Luego, los escenarios de guerra se vuelven más concretos a escala mundial, incluso con amenazas concretas para América Latina y el Caribe. La guerra podría ser un instrumento para mantener la hegemonía política, con todo, no brinda todavía una solución para salir de la crisis. La gran pregunta sigue siendo, cómo reconectar la inversión de manera rentable con la economía real.

Más adelante veremos que es dudoso que Occidente consiga retornar al ámbito productivo sobre la base de una tasa de ganancia en alzada. Lo anterior sitúa en una crisis sin aparente salida al propio capitalismo, al menos en Occidente, con lo que surgen las expectativas de un cambio de civilización, al menos a no muy largo plazo. En el corto plazo, sin embargo, se vislumbra el intento del capital hegemónico de un proceso de dominación a nivel mundial, incluso con un crecimiento negativo. Esto inauguraría ya una era poscapitalista, es decir, una era sin acumulación de capital, aun cuando fuese autoritaria en su primera fase de transición. Sobre esta base, y en medio de una mayor desconexión, emergen las posibilidades de lanzar proyectos endógenos con esfuerzos más democráticos y participativos, proceso que de cierta forma se perfila ya en Bolivia. La coexistencia con el capitalismo dificulta un proceso de autodeterminación y de democratización participativa más radical, si bien un eventual colapso del sistema monetario internacional provocaría la desconexión obligada, profunda y global. En el próximo capítulo examinaremos los riesgos del colapso del sistema monetario internacional.
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Notas
(1) Wim Dierckxsens, “La Gran Depresión del siglo XXI inaugura ‘la administración Obama'”, en Pasos (San José, DEI) No. 139 (setiembre-octubre, 2008), págs. 10-17.
(2) Reinaldo A. Carcanholo y Mauricio de S. Sabadini, “Capital ficticio y ganancias ficticias”, Observatorio Internacional de la Crisis.
(3) Ídem.
(4) Tomado de Jorge Beinstein, “En la ruta de la decadencia: hacia una crisis prolongada de la civilización burguesa”, en Observatorio Internacional de la Crisis, La gran depresión del siglo XXI: causas, carácter, perspectivas. San José, DEI, 2009, pág. 134.
(5) James Quinn, “Recession, depression or systematic breakdown” (completar)

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La nueva fase de la crisis mundial: la amenaza de bancarrota de Estados

La nueva fase de la crisis mundial: la amenaza de bancarrota de Estados 1. ‘Recuperación’ de la economía ficticia no así de la economía real La crisis inmobiliaria de 2008 fue el resultado de años de acumulación de capital ficticio. Comenzó en los EE. UU. por la concesión de préstamos a hogares endeudados para devenir… ( Leia mais » )

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La economía de guerra ante la Gran Depresión del siglo XXI: keynesianismo militar y complejo industrial militar

La economía de guerra ante la Gran Depresión del siglo XXI: keynesianismo militar y complejo industrial militar

En los últimos nueve años la producción industrial civil en los EE. UU. declinó en un 19%. Tomó en torno a cuatro años para que el sector manufacturero se repusiese y alcanzara de nuevo los niveles mostrados antes de la recesión de 2001. No obstante, estas ganancias se esfumaron por completo con la actual recesión. Al tiempo que la economía civil se contraía, el complejo industrial militar, en cambio, creció un 67% desde su nivel logrado en 1999 (véase el gráfico abajo). El gasto de defensa significa que el Gobierno genera una demanda artificial de productos bélicos al contraerse la economía civil en el ámbito de bienes y equipo o los llamados bienes de capital. En el corto plazo esta inversión puede indicar una demanda global sostenida, pero a mediano plazo resta dinámica a la economía con una pérdida de ritmo en el crecimiento, sobre todo si ello no sucede con impuestos previamente recaudados, sino incrementando la deuda pública (1).

Gráfico No. 1
Aumento porcentual del gasto militar en países seleccionados

El presupuesto militar estadounidense anunciado para el año 2010 es de 680 mil millones de dólares, y para 2011 andará por el billón. En realidad, afirma el experto en la materia Rick Rozoff (2), esto representa la mitad de los gastos militares efectivos. Con ello, ese gasto alcanzará el 9% del producto interno bruto (PIB) de los EE. UU., el presupuesto más elevado desde 1945, último año de la Segunda Guerra Mundial, tanto en términos nominales como reales. El presupuesto militar oficial estadounidense representa casi el 50% del gasto militar mundial y es seis veces mayor que el de China, que ocupa el segundo lugar, y diez veces mayor que el de Rusia, que hoy ha de conformarse con un modesto quinto lugar después de Francia y Gran Bretaña (3).

Si bien hay argumentos económicos para sostener la acumulación de capital en el sector de bienes y equipo o bienes de capital, esto no podría explicarse sin argumentos de orden geopolítico. Los EE. UU. se están preparando para eventualmente desencadenar una gran guerra con vistas a mantener su posición hegemónica en el mundo. Una consecuencia es que así se fuerza a los demás países a entrar en la lógica de una nueva carrera armamentista. Hasta países latinoamericanos como Brasil y Venezuela han entrado en dicha lógica y lo hacen como compradores netos, en especial en el caso venezolano. Los resultados serán negativos para las economías de las naciones que adquieren este gasto improductivo.

Ejemplo no muy lejano de una economía civil deteriorada por un abultado gasto militar, fue el caso de Nicaragua en los años ochenta del siglo pasado. Con guerra o sin guerra, el armamentismo actual implicará un deterioro de la economía civil, dado el abultado consumo improductivo de riqueza en nuevos armamentos. Con una eventual gran guerra, esta vez los EE. UU. asumirían la mayor parte de su gasto improductivo al no poder transferirlo a terceras naciones. Luego, de darse eventualmente la aventura los EE. UU. perderían de manera definitiva su hegemonía, y con ello la caída de otro imperio estaría a la vista. En palabras de Napoleón, solo hay una cosa más desastrosa que ganar una guerra: es perderla. Es una lección válida hoy para la élite estadounidense.

El economista británico John Maynard Keynes (1883-1946), considerado el fundador de la macroeconomía moderna, es el padre de la teoría del “capitalismo regulado” surgida a partir de la gran crisis de 1929 y los años treinta. La escuela keynesiana planteó que para proteger, conservar y desarrollar el sistema vigente, el Estado debía intervenir de modo constante y activo en la vida económica para asegurar altas tasas de ganancia a los capitales más grandes y a los monopolios, arguyendo que la inversión de éstos mantendría el empleo y el crecimiento ascendente. Con la misma lógica se proponía elevar los impuestos y aumentar la productividad del trabajo, impulsar políticas fiscales y monetarias estrictas, y estimular la demanda efectiva a través del consumo y la inversión en el sector público, que incluye al militar. Esto elevaría las ganancias del gran capital y, por ende, la estabilidad del sistema como tal. De lo último brotó lo que se ha dado en llamar el “keynesianismo militar”.
Hoy, de nuevo se hace referencia al keynesianismo militar como una de las recetas principales para enfrentar la crisis actual de la misma forma que, supuestamente, sirvió como salida de la crisis de los años treinta y que desembocó en la Segunda Guerra Mundial. Para defender el ‘keynesianismo militar’, muchos se refieren a la crisis de 1929 en los EE. UU. y a su situación económica durante la Segunda Guerra. Es cierto que ésta representó para ese país su definitiva hegemonía mundial, sin embargo existen algunas diferencias entre el escenario de aquel entonces y la situación estadounidense actual. En efecto, durante gran parte de la Segunda Guerra los EE. UU. se enriquecieron por ser el taller mundial de armas y productos civiles para las potencias en conflicto. Por eso, no les interesaría inmiscuirse en el conflicto sino hacia el final del mismo, para así emerger como potencia triunfante en la guerra y líder indiscutible de la economía mundial. Su territorio además no sufrió, como Eurasia, los efectos destructivos de la guerra.

Con todo, de hecho no fue sino hasta los años cincuenta que se estabilizaron los mercados después de la Gran Depresión. Pero en ese momento el endeudamiento estadounidense total ya era el doble de su ingreso total, brecha que solo creció desde entonces. El siguiente gráfico muestra el progresivo “gap” de los últimos cincuenta años entre la deuda total y los ingresos totales de los EE. UU. La Guerra Fría brindó luego un escenario favorable para seguir vendiendo armas a los aliados, tanto del Norte como del Sur. Europa destruida, el Plan Marshall en operación, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en desarrollo, así fue arrastrada al posible escenario y teatro de operaciones de una guerra nuclear limitada. Los permanentes conflictos en Medio Oriente aumentaron la demanda efectiva de armas, con un simultáneo reciclaje de petro-dólares hacia los EE. UU. Luego, siempre con el pretexto de la Guerra Fría, más de dos mil conflictos militares de baja intensidad en el Tercer Mundo, con participación directa o indirecta estadounidense, aseguraron una constante demanda de armamentos. El daño en vidas humanas superó los veinte millones de personas, y los daños a los ecosistemas y economías de los países víctimas son aún incuantificables. Vietnam y Nicaragua son un ejemplo. Este último país, en la guerra de los años ochenta con los EE. UU., sufrió un daño equivalente a 84 años de su PIB (4). A la Guerra Fría la han seguido la guerra contra el narcotráfico y después la guerra contra el terrorismo. En fin, la guerra permanente parece ser parte del capitalismo.
Luci: aquí va el gráfico No. 2 (tomarlo del archivo original que anexo)

Gráfico No. 2
Deuda total estadounidense (federal, empresarial, financiero, hogares) frente al PIB (1957-2008)

La Segunda Guerra Mundial habrá consolidado la hegemonía estadounidense en el mundo, igual que las élites podrían pensar en conservarla en me
dio de la crisis actual, pero si en ese entonces dejó una gran deuda, más voluminosa todavía sería la deuda con una gran guerra en estos tiempos. Ya en los años cincuenta el general David Eisenhower alertó acerca de que el complejo militar industrial podría salirse de control, y hoy ciertamente se encuentra fuera de control. La medicina tóxica del pasado usada por los presidentes Franklin Roosevelt y Harry Truman es la misma de ahora, solo que más venenosa. Las balas de la Segunda Guerra eran de plomo, las actuales son de plutonio radioactivo, garantía de extinción de la vida en el planeta.
1. Gasto militar y crecimiento económico

La deuda total de los EE. UU. (privada y pública juntas) alcanza el 350% de su PIB, y en especial el gasto militar aumenta la pública. Esto tiene consecuencias estratégicas para la hegemonía estadounidense. En efecto, China con un PIB que crece al ritmo del 8% anual puede duplicar su gasto anual de defensa cada nueve años (entre 1999 y 2008 lo aumentó un 194%), sin que nada cambie en la relación relativa entre gasto de defensa y PIB. Los EE. UU. en cambio, al incrementar su gasto de defensa un 67% con tasas de crecimiento negativo, verán que este gasto improductivo impactará cada vez más negativamente en el crecimiento económico. En otras palabras, por basar su economía en el trabajo productivo China aún puede permitirse el lujo de entrar a la carrera armamentista, mientras para los EE. UU. ello implica una profundización de su crisis. Un gasto de defensa ascendente sustentado a puro crédito en una época de recesión prolongada conlleva una espiral descendente de la economía civil, que en última instancia se expresa en tasas más negativas de crecimiento. Los EE. UU., por consiguiente, están cavando su propia tumba, tal como lo hizo la Unión Soviética unas décadas atrás.

La gran diferencia entre las economías de los EE. UU. y la de China es que, durante décadas, este país ha invertido su capital fundamentalmente en la economía real, esto es en el ámbito productivo. De ahí que en los últimos decenios China se transformó en el taller mundial por excelencia. Con una economía civil pujante, el país muestra elevadas tasas sostenidas de crecimiento económico. Los EE. UU., por el contrario, han concentrado muchas de sus inversiones en el ámbito financiero y especulativo, es decir, desarrollando sobre todo capital ficticio. El gasto militar, por su contenido, constituye un gasto improductivo, y esto ha sido válido tanto para el llamado socialismo real que colapsó en los años noventa, como para el capitalismo actual en plena crisis.

En vez de alentar de manera directa el crecimiento de la economía civil, el gasto militar tiende a la reproducción limitada de ésta, o sea, al traspasar ciertos límites es causa de crecimiento negativo. Toda inversión realizada en la economía de guerra significa una inversión y un producto extraído al proceso reproductivo y de crecimiento real de la sociedad, que limita la capacidad expansiva de la economía civil y la creación de nueva riqueza. Como ya señalamos, dicha contracción económica no necesariamente se observará en el corto plazo, pues una fuerte inversión en el complejo industrial militar suele generar, en el corto plazo, empleo, producto y crecimiento, lo mismo que expansión de la tecnología y el conocimiento, sin olvidar lo esencial: ganancias extraordinarias para el capital activo en este sector. Un “keynesianismo militar”, por tanto, podría impulsar el crecimiento en el corto plazo, pero no a mediano y largo plazo. Esta fue una de las principales causas del hundimiento y la desmembración de la Unión Soviética, de lo que los EE. UU. no están exentos. Hoy, esta potencia corre el riesgo de estar fomentando su propio derrumbe.

Gráfico No. 3
Gasto militar de los EE. UU. en el contexto mundial, 2008

Como el producto final del complejo industrial militar es extraído a la economía, el armamentismo limita la capacidad expansiva de la economía en su conjunto. En el mejor de los casos el producto final no se utiliza, como suele ser el caso de las armas nucleares, aunque su eventual uso no está descartado. Al no haber sido aún usadas en guerras convencionales después de Hiroshima y Nagasaki, los programas de desarme nuclear responden probablemente a políticas de sustitución de armas nucleares obsoletas por otras más modernas, letales y estratégicas. No apuntan, en otras palabras, a una política de reconversión de la economía militar en otra civil. Una política de armamentismo prolongado —caso de la guerra permanente— implica una pérdida de dinámica del crecimiento económico, y al ocupar el complejo industrial militar una proporción creciente de la capacidad instalada del parque industrial, éste en su conjunto se vuelve siempre más improductivo. Esto dificulta cada vez más la reconversión de la industria militar en civil. Lo anterior, que pasó ya en la antigua Unión Soviética dos décadas atrás, está comprometiendo hoy a los EE. UU. (5).
2. El momento de la perestroika revisitado

En los años ochenta los EE. UU. gastaban en materia de defensa y en términos absolutos más que la Unión Soviética de ese entonces. Aun así, por ser una economía dos a tres veces más pequeña, el gasto militar como porcentaje del PIB alcanzaba en la Unión Soviética en 1984 un 14%, más del doble que los EE. UU. En dichos años los EE. UU. aumentaron su gasto de defensa, y la Unión Soviética acompañó esta carrera armamentista. El resultado fue que el crecimiento económico soviético se tornó negativo para el 40% de los productos industriales de la economía civil, con lo que el consumo per cápita mostró un crecimiento negativo. Un incremento del gasto militar en una economía que decrece, supone un crecimiento cada vez más negativo de la economía de una nación. La economía soviética se encontraba en un ciclo vicioso hacia el derrumbe y la conversión de la economía militar en civil se hizo necesaria. En este contexto, en tiempos de Mijail Gorbachov, la Unión Soviética se vio obligada a introducir su política conocida como la ‘perestroika’.
El levantamiento de la economía civil soviética requería una mayor descentralización y, por tanto, un mayor grado de autonomía y de democratización para las repúblicas de la Unión. La economía basada en el pesado complejo industrial militar había llevado a una fuerte centralización económica a costa de los planes de desarrollo de las repúblicas. Pero la ‘perestroika’ tuvo como resultado no esperado el fomento de sentimientos nacionalistas que fortalecieron los poderes locales en las repúblicas, y con ello la separación del poder central. Fue un claro fenómeno de desacople o desconexión. La caída del Muro de Berlín simbolizó esta desintegración del bloque socialista, y con ello la caída del socialismo real. Con el derrumbe se abrió el camino para la comprensión de los grandes problemas, errores y contradicciones acumuladas en la Unión Soviética desde los tiempos de José Stalin, los cuales habían carcomido los cimientos del socialismo real, de la sociedad soviética y del Pacto de Varsovia. Se derrumbaba así este proyecto alternativo al capitalismo propuesto en ese período histórico

Con la crisis del socialismo a finales del decenio de los ochenta, todo indicaba que el capitalismo era el único sistema p
osible para la humanidad, que por naturaleza parecía ser eterno. Esta perspectiva, promovida por Francis Fukuyama, significaba que se cerraba cualquier alternativa de desarrollo para los países del Sur, y tuvo como consecuencia su virtual subordinación a las grandes potencias durante la era de la globalización neoliberal. Estas potencias en su conjunto, aunque sobre todo los EE. UU., se presentaron como gloriosos triunfadores de la Guerra Fría. Esta lectura sin embargo adecía de un g e error, porque el capitalismo se hallaba ya al borde de su propio derrumbe desde su mismo centro de poder, derrumbe que hoy es una realidad. De hecho nadie ganó la Guerra Fría, puesto que primero se hundió la Unión Soviética y ahora se está hundiendo Occidente, ambos víctimas en gran medida del capital ficticio, la corrupción, el derroche y, no en último lugar, el abultado gasto militar. Fracasó el socialismo del siglo XX y hoy fracasa también el capitalismo del siglo XX, dejando al mundo sin claras opciones, salvo las experiencias buenas y malas del pasado para intentar reconstruir al mundo de forma distinta y más justa.
3. La necesidad de una perestroika en Occidente

Al celebrarse en noviembre de 2009 el vigésimo aniversario de la caída del Muro de Berlín, el expresidente soviético Mijail Gorbachov se refirió a la caída de otro muro, esta vez en Nueva York (“Wall Street”). Con ello, de hecho, aludió a la crisis sistémica del capitalismo y afirmó que Estados Unidos “necesita su propia Perestroika”. Esto quiere decir que frente a la amenaza de las crónicas tasas de crecimiento negativas, los EE. UU. necesitan, en primer lugar, la conversión de su economía militar en una civil.

Una reconversión de tal naturaleza, sin embargo, no es fácil ni puede hacerse rápidamente. En el pasado hemos recomendado la reconversión del complejo industrial militar en un complejo industrial civil para la cooperación internacional y la paz, pero aun con toda la buena voluntad —que dudamos exista en las élites estadounidenses— tomaría bastante tiempo, quizás décadas. Con todo, un colapso del sistema de globalización implicaría la desconexión de amplias regiones que buscan mayor soberanía en sus proyectos de sociedad. En el caso de una carrera armamentista frente a China, por ejemplo, los EE. UU. llevarían las de perder en términos económicos y esto aceleraría el proceso de desconexión en el mundo y hacia lo interno, como ocurrió en su momento con el bloque soviético.

Refiriéndose al proceso de descentralización y mayor soberanía de las economías periféricas, el expresidente soviético añadió que hay vientos de cambio que favorecen a todo el mundo. Al expresarse de esta manera sobre el tema de la desconexión, Gorbachov pidió “más transparencia y más apertura” (‘glasnost’). Finalmente expresó su esperanza de que al presidente Barack Obama “le vaya bien”, vale decir, que se prepare ante una eventual desintegración de todo su imperio y hasta de los propios EE. UU. En un reciente libro (6) ya habíamos mencionado la posibilidad de una perestroika para Occidente, el peligro de una eventual desintegración de la Unión Europea (UE) e incluso de la misma Unión Americana.

El único modo de que en la actual carrera armamentista los EE. UU. puedan escapar al fenómeno regresivo de su economía y evitar su colapso eventual, es mediante la transferencia del improductivo gasto militar a terceras naciones, fomentando, entre otros mecanismos, las exportaciones de armas. La Guerra Fría y la amenaza de guerras son formas por excelencia para acrecentar la demanda efectiva de armas. Pareciera entonces que la actual política estadounidense con sus guerras reales en Irak, Afganistán y por lo pronto Pakistán, Yemen o Irán, etc., sería la forma de dinamizar la economía de los EE. UU. mediante el saqueo, por un lado, obstruyendo a sus contrincantes principales como China el abastecimiento de recursos energéticos y, por otro, doblando el brazo a sus competidores en el poder geopolítico como China o Rusia. En todo caso, las posibles transferencias del gasto militar hacia sus aliados y el saqueo durante cada invasión, son claramente insuficientes para compensar sus muy profundos desajustes económicos. Frente a la situación extrema de perder su hegemonía, los imperios suelen optar por el desencadenamiento de una última gran guerra, lo que podría volverse imperativo para las élites estadounidenses.

La capacidad de transferir el gasto militar improductivo se refleja en las exportaciones de armas de un país. Las cifras en el cuadro de arriba indican que las exportaciones estadounidenses de armas no subieron durante la década pasada, lo que implica que los EE. UU. han de asumir internamente el incremento del gasto improductivo de defensa durante esos años, o lo que en realidad hace a partir del crédito que procura obtener de sus propios contrincantes (China y Rusia, sobre todo). No pudiendo exportar más armas que en el pasado, los efectos de ese gasto improductivo-destructivo lo busca ‘exportar’ a través del eventual no pago de su deuda a China y Rusia. Eventualmente, un conflicto con estas naciones le serviría a los EE. UU. de argumento para no pagar dicha deuda.

Muy al disgusto de los EE. UU., sus aliados europeos no se muestran muy inclinados a compartir ese gasto. Los cinco mayores países exportadores de armas de la UE (Alemania, Francia, Holanda, Gran Bretaña e Italia) superan con creces a los EE. UU. en esta materia. Esto podría ser indicativo de una creciente reticencia en los demás países centrales para dejarse arrastrar a las aventuras militares del complejo militar industrial estadounidense. La UE posee su propio complejo industrial militar, con una mayor capacidad de transferencia del gasto improductivo a través de las exportaciones que los EE. UU. Por consiguiente, una creciente disputa entre los países centrales en torno al quehacer frente a la crisis no es una abstracción, y forma parte de un escenario favorable a la desconexión de los países periféricos.
4. El efecto ‘bumerang’ en la teoría del dominó de la geopolítica

Si bien el negocio de los dueños del complejo industrial militar ha sido cuantioso, el precio también lo ha sido para los países periféricos escenario de esta política de guerra permanente, que el expresidente Richard Nixon llamara las “Primeras escaramuzas de la Tercera Guerra Mundial”. De manera sistemática se ha ido destruyendo el Sur del planeta y abriendo el camino, más allá de una crisis estructural del capitalismo, a una crisis de la civilización. El militarismo unido a la teoría del dominó o \’efecto bola de nieve\’ aplicable a la geopolítica, según la cual una ideología y un sistema político en un país arrastraría a sus vecinos a los mismos, ha sido atribuida a John Foster Dulles y al presidente Harry Truman. Luego fue defendida, entre otros, por Henry Kissinger, cuando los sucesos de Vietnam y el sudeste de Asia para justificar la intervención estadounidense. A final de cuentas pareciera que la teoría sí funcionó, pero no como sus defensores pronosticaron, sino a la inversa: como un “efecto boomerang” (7), al acumularse sus contradicciones en los principales centros de poder mundiales, la Unión Soviética primero, y los EE. UU. después. Esto se observa con la intervención estadounidense en Vietnam y otros países, la
soviética en Afganistán, y ahora con la de los EE. UU. en Iraq, Afganistán, etc. Tal parece que la potencia que se atreve a practicar dicha teoría, termina pagando el precio.

Figura No. 1
La teoría del dominó llegó a demostrarse, pero:

Las distintas operaciones militares y de desestabilización de países y regiones enteras, parte misma de la Guerra Fría, provocaron ese efecto de “boomerang” negativo sobre los propios países centrales. Esto se expresa hoy en su acumulación a lo largo de décadas, hasta explotar en la actual crisis en conjunto con otros factores de ésta.

En el decenio de los ochenta no fueron los países del Norte, sino los países del Sur y de modo particular los productores de petróleo, los que absorbieron el 80% de las importaciones de armas a nivel mundial. Después de la Guerra Fría, las posibilidades de transferencia del gasto militar disminuyeron de forma dramática para los EE. UU. Este país necesitaba de más guerras y pretextos para ellas, las cuales ya no podían seguirse justificando con una guerra fría con la Unión Soviética. Por ende, era imprescindible construir nuevos enemigos para dar sostén al ‘keynesianismo militar’ y a la guerra permanente. En este nuevo contexto surgió primero la guerra del golfo Pérsico en 1990, luego la guerra contra el narcotráfico y más tarde la guerra contra el terrorismo, a partir de la caída de las ‘Torres Gemelas’ de Nueva York en 2001.
Durante casi toda la historia del capitalismo, las potencias han recurrido al gasto militar en tiempos de crisis. En tales tiempos, las presiones políticas de los mayores consorcios en bienes y equipos son encaminadas a avivar el complejo industrial militar. No extraña que los grandes ciclos económicos sean acompañados de grandes guerras. Y es que ante la incapacidad de vender sus medios de producción o bienes de capital, el Estado, como garante de la demanda de su producto final, aumenta el gasto militar y convierte la economía civil en militar en beneficio del capital improductivo activo en el complejo industrial y militar. En la actualidad este gasto de defensa ya no se financia con los impuestos recaudados entre los ciudadanos estadounidenses, lo que restaría fuerza al potencial de crecimiento. El gobierno de los EE. UU. financia la guerra a puro crédito obtenido en el exterior de sus principales contrincantes (China y Rusia) o con la impresión de dólares sin respaldo, moneda universal aún aceptada.

Podría preguntarse si China, por ejemplo, no se encuentra hoy obligada a incrementar su gasto de defensa por motivos económicos. La crisis económica en China no se manifiesta por una sobreproducción en los bienes y equipos, sino por la contracción del mercado de medios de consumo. Ésta se resuelve de otra forma. Al caer las importaciones estadounidenses de bienes de consumo chinos, China y Japón han intensificado el comercio entre sí en esta época de crisis pues de esta manera se liberan de los dólares o bonos sin valor. Además, China intenta sustituir la demanda externa de dichos bienes por una demanda interna. Con la caída de las exportaciones de los países del Sur, la sustitución de importaciones se convierte en una política general de las economías periféricas.

La caída en las exportaciones de los países más industrializados y en especial de los EE. UU., en cambio, implica una caída de bienes y equipo o medios de producción. La sustitución de esta baja en la demanda civil se da mediante el aumento del gasto de defensa y la consecuente ampliación del complejo industrial militar. Esta aparente solución, sin embargo, profundizará la crisis económica ya existente, a menos que se consiga una significativa transferencia del gasto militar a terceras naciones, esto es, con la ampliación de la guerra. En nuestra opinión, esto es lo que cabe esperar. En primera instancia la guerra se dirigiría hacia aquellas naciones con capacidad de pago, o sea, hacia aquellos países con más recursos energéticos y recursos naturales que todos necesitan y consumen. No obstante, una ‘gran guerra’ se dirigiría principalmente hacia aquellas potencias que podrían significar una amenaza para el actual orden establecido, a saber, China y Rusia.

Con Sara Flounders (8) creemos que la crisis económica de los EE. UU. es esta vez tan grande y sus gastos militares tan insoportables, que las posibilidades de transferirlos a terceras naciones son limitadas. La última figura para transferir este enorme gasto militar a crédito es declarar una cesación de pagos, cuya coyuntura óptima sería en el contexto de una guerra. Este intento de transferencia, en lugar de significar una solución, podría más bien implicar el entierro definitivo de la economía estadounidense.

Notas
(1) Véase Washington\’s Blog, “The Military-Industrial Complex is Ruining the Economy” (www.globalresearch.ca).
(2) Rick Rozoff, “Nobel Comité celebrates war as peace” (completar)
(3) Véase el anuario de The Economist, “The world in 2010”, s. f., pág. 113.
(4) Medipaz, “Nicaragua, Guerra de Baja Intensidad”, 1994 (completar)
(5) Véase Wim Dierckxsens, De la globalización a la perestroika occidental. San José, DEI, 1994, pág. 84.
(6) Observatorio Internacional de la Crisis, La gran depresión del siglo XXI: causas, carácter, perspectivas. San José, DEI, 2009, pág. 103.
(7) Medipaz, op. cit.
(8) Sara Flounders, “The Pentagon Budget: Largest ever and growing”, en www.globalresearch.ca, 19.11.2009.

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¿Constituye un "New Green Deal" una alternativa?

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El Sujeto ante un Cambio Civilizatorio: Retos y Amenazas

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La "Doctrina Obama" ante la Depresión más grande de la Historia:Golpe Militar en Honduras, América Latina bajo amenaza

Introducción: Desde hace mas de una década los miembros de este observatorio y otros han venido alertando sobre la presente crisis, la que explotó a partir del 2008 en el sector inmobiliario de las deudas sub prime de EEUU. Gobiernos y élites del primer mundo en primer lugar banqueros, estaban conscientes de lo que venía… ( Leia mais » )

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Golpe Militar en Honduras: ¿Es también Contra Obama?

Dos hechos, tres escenarios, la respuesta, dos premisas, dos preguntas, dos consecuencias y 5 conclusiones.

Hechos: Honduras, 7.5 millones de habitantes, uno de los países más pequeños y pobres de A. Latina (60 % de pobreza), llamada “Banana Republic” por el control absoluto que ejerció la “United Fruit Company” de USA. Base de lanzamiento de operaciones militares abiertas y encubiertas de Estados Unidos contra otros países, sede de la base militar “Soto Cano” (Palmerola)(1) de este país, historia de golpes militares apoyados desde USA. Manuel Zelaya el presidente democráticamente electo, su casa asaltada por militares la madrugada del 28 de Junio 09, el presidente secuestrado por los militares, sacado violentamente en pijamas, montado en un avión, llevado a Costa Rica y dejado en la pista, se instala un gobierno de facto, cortan energía, comunicaciones, radio y televisión a la población, imponen restricciones a la libre movilización y demás libertades, la población desarmada se moviliza en oposición al golpe, el ejercito reprime, dispara, asesina o hiere a muchos ciudadanos en protesta pacífica y desarmados, múltiples violaciones de derechos humanos. Mis “delitos” dice el presidente derrocado:
.- Proponer una consulta a la población sobre si desea agregar una urna en las próximas elecciones presidenciales y preguntar al pueblo si desea o no revisar la constitución de la República y
.- Promover tímidas reformas sociales. A posteriori le acusan los golpistas de otros delitos que nunca presentaron como correspondía en el marco del estado de derecho de ese país. Los cómplices inmediatos, un grupo de políticos y ricos empresarios. El país paralizado por el movimiento popular, los golpistas aislados por la comunidad internacional.

Hechos: América Latina: Históricamente gobernada por dictaduras militares y golpes de estado dirigidos por los distintos gobiernos de Estados Unidos, en las últimas décadas evoluciona a la instalación de gobiernos democráticos, la mayoría progresistas con diferentes matices de izquierda, centro y derecha. Décadas de baños de sangre, torturas, asesinatos, escuadrones de la muerte, guerrillas y guerras quedan atrás ante los lentos avances democráticos y la instalación de gobiernos civiles. Los militares son enviados a sus cuarteles subordinados al mando de los civiles.

Tres escenarios:
1.- El golpe está limitado a Honduras y no ha habido apoyo, planificación, ni intervención de fuerzas externas: Ningún gobierno latinoamericano cree esto.
2.- El golpe es contra los avances democráticos de toda América Latina golpeando primero en uno de los eslabones más débiles de la cadena de naciones que construyen democracia en el continente, con la finalidad de controlar militarmente o cambiar a sus gobiernos civiles y revertir dichos avances: Todos los gobiernos de la región sospechan lo anterior, de ahí su respuesta inmediata condenando de forma unánime el golpe militar.
3.- Si este nuevo experimento funciona en América Latina, podría extenderse a otras regiones. En momentos de grave crisis y colapso mundial con Estados Unidos en primer plano, todo es posible, por eso el inmediato rechazo de todas las naciones en la ONU. (2)

La respuesta:

En 24 horas respondieron presidentes y cancilleres de 34 estados latinoamericanos en el SICA, Grupo de Rio, UNASUR, OEA (USA y Canadá incluidos), secundados luego por los 192 países de la ONU. En un hecho histórico sin precedente, gobiernos de diversas tendencias por unanimidad condenaron el golpe y exigieron la restitución del presidente derrocado. Por la universalidad y rapidez de la respuesta, pareciera que latinoamericanos primero y todos los países del mundo después, vieron en el golpe de Honduras un laboratorio experimental de fuerzas ocultas que podría extenderse a sus propios países, los desarrollados incluidos: Fresca aún en la memoria están el Nazismo y el fascismo, y de permitirse, podría inaugurar una ola neo-fascista en contra de la democracia planetaria.
2 premisas:
1.- En América Latina es impensable que el golpe en Honduras se haya dado sin apoyo desde Estados Unidos: De su aparato militar, de inteligencia y o político. Mas impensable es el que sin tal apoyo se hayan hasta ahora resistido a la unánime presión internacional y a la presión del pueblo de Honduras, llegando al extremo de masacrar una manifestación pacífica e indefensa. La unánime e histórica convergencia de condena de todos los gobiernos de izquierda, centro y derecha en la OEA más los 192 de la ONU lo confirman.
2.- Toda la comunidad internacional en general (ALBA, SICA, RIO, UNASUR, OEA y ONU) y en particular el presidente de Estados Unidos Obama y la secretaria de Estado Clinton, han rechazado el golpe y la insubordinación de los militares, reconocido al presidente Zelaya como el presidente legítimo de Honduras y se han sumado a la protesta mundial que exige su restitución y la sanción a los golpistas y sus crímenes.
2 preguntas incómodas:
1.- ¿Supieron de previo el Presidente Obama y la Sria Clinton de ese golpe militar en Honduras y de la posible participación de civiles o de estructuras militares, políticas o de inteligencia de USA?… ¿Autorizó el presidente dicha operación como hizo Kennedy cuando la invasión de Bahía de Cochinos en Cuba?… ¿Lo supieron los diplomáticos y militares norteamericanos de servicio en Honduras?… ¿Participaron del golpe?
2.- ¿Si sabían por qué no lo impidieron en coherencia con las declaraciones del presidente Obama y la Sra. Clinton alrededor de la cumbre de presidentes en Trinidad y Tóbago?

Si la respuesta es “SI”, sabían, fue engañada toda la comunidad internacional y la cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago solo fue un señuelo para tranquilizar al continente, mientras en Estados Unidos se preparaba una operación encubierta que va mas allá de un golpe militar en Honduras: Un golpe en contra de toda América Latina, el que solo puede ser visto como una operación político militar dirigida a frenar los avances democráticos de todo el continente y que pone en peligro a todos los gobiernos civiles, de izquierda, centro o derecha. No obstante, muchos gobiernos dan aún a Obama el beneficio de la duda y prefieren pensar que esta operación fue montada a sus espaldas.

Si la respuesta es “NO”, tendríamos o la intervención ilegal (En USA) de fuerzas políticas, militares o de inteligencia en las atribuciones y privilegios presidenciales frente a la política internacional, al atacar a otro Estado democrático amigo de USA y peor aún, la insubordinación ante la autoridad del presidente de Estados Unidos de sus subalternos en el aparto estatal (Civil, Militar o de inteligencia). En ambos casos una grave violación de las leyes mismas de Estados Unidos que requiere de una investigación desde el mismo “US stablishment” para determinar quiénes son los culpable y su posterior sanción.

Las consecuencias:
1.- Dilucidar lo anterior es de la mayor importancia. Si el Presidente Obama no sabía, además de insubordinación militar y golpe en Honduras, hubo también insubordinación y/o una forma de golpe de estado en USA en contra del presidente Obama, o peor aún, de parte de una fuerza o gobierno alterno en la obscuridad en ese país, con acceso a su aparato militar, quizás hasta a sus armas convencionales y de
destrucción masiva, lo que les daría la posibilidad de derrocar o chantajear a cualquier gobierno del mundo o imponer una nueva era de neo fascismo planetario dirigido desde las sombras: Una situación de muy grave peligro para la seguridad internacional.
2.- En consecuencia tendríamos: Insubordinación de militares en Honduras, mas insubordinación en USA y a la autoridad presidencial de dos gobiernos democráticos con presidentes electos por el pueblo: Golpe de Estado en Honduras y algo parecido o en proceso en Estados Unidos.
5 Conclusiones y Acciones
1.- Aparte de lo necesario para la reinstalación incondicional, rápida y segura del presidente Zelaya en su cargo y castigar a los golpistas, no cabe ningún dialogo ni mediación con estos si no es para cumplir de inmediato con la decisión de la OEA expresada en un mandato muy claro a su Secretario Dr. Insulza, lo que no conviene atrasar, diluir, debilitar, desviar o revertir. La comunidad internacional debe exigir además a Estados Unidos la inmediata y exhaustiva investigación pública y determinación de responsabilidad de sus civiles o funcionarios estatales que hayan estado involucrados en el golpe, o hayan tenido conocimiento, o alentado o participado del mismo.
2.- Los acontecimientos en Honduras y la retardación de la exigencia continental para restablecer el orden constitucional en ese país, recomendaría que se revise y considere el retiro de las bases militares de Estados Unidos en A. Latina por peligrosas para sus incipientes democracias. Puede hacerse en el marco del Grupo de RIO o de la OEA. Asi mismo, conviene la revisión para fortalecer la Carta Democrática de la OEA, sus mecanismos y los de otras organizaciones regionales como el mismo Grupo de RIO.
3.- Se debe promover una nueva era de relaciones respetuosas entre gobiernos civiles y democráticos de A. Latina con Estados Unidos. Proscribir las dictaduras militares, los golpes de estado abiertos o encubiertos, los autoritarismos, la manipulación del estado de derecho y la democracia en la región. Son convenientes una conducta y retórica prudentes pero firmes, y evitar confrontación o conflicto innecesarios. Las reelecciones o el continuismo deben ser evitados cuando no sean respaldados de forma clara, limpia y mayoritaria por los ciudadanos. Dan además pretextos para desestabilizar a los países y para la intervención externa que busca revertir los avances democráticos de la región.
4.- Aparte de lo que los ciudadanos hondureños decidan internamente, los golpistas y sus cómplices deben ser perseguidos internacionalmente y castigados por la comunidad de naciones. Han puesto en peligro a las demás democracias del continente y del mundo, abriendo un negativo precedente que va mas allá de Honduras. Los delitos cometidos son imprescriptibles y perseguibles en cualquier país a donde lleguen. Han golpeado la seguridad vital de las otras naciones, en primer lugar de America Latina y su castigo ejemplar es imperativo para prevenir otros golpes de estado en el mundo.
5.- El enfrentamiento desigual entre la sociedad civil y las fuerzas armadas de Honduras muestra una vez mas que los pueblos están indefensos ante los golpes de estado, los ejércitos sublevados o los gobiernos autoritarios. Un curso preventivo y de auto defensa pasa por la organización y el fortalecimiento de organizaciones de la sociedad civil y la solidaridad internacional, que actúen en momentos de crisis, que por su misma existencia desincentiven los apetitos violatorios de la democracia, de la institucionalidad y del estado de derecho en America Latina, que sirvan de respaldo a los gobiernos democráticos y de contrapeso al golpismo, al autoritarismo y al militarismo. La defensa pasa además por avanzar en la unidad e integración de America Latina. Una nueva fase de la batalla por America Latina ha comenzado y se debe librar en los mas diversos escenarios.


Al Lector:
.- Haga circular este documento a sus amigos, redes, medios de comunicación y a los gobiernos. La versión en ingles y español se encontrará en Observatorio de la Crisis


(1).- En la base José “SOTO CANO” (Palmerola) se ubica la fuerza de tarea conjunta “BRAVO”, conformada por efectivos del ejercito, fuerza aérea, de seguridad y 1er. Batallón regimiento No 228 de la aviación de Estados Unidos. Tiene 600 efectivos militares de ese país, 18 aviones de combate HU-60, Black Hawk, Y CH-47 Chinook. El 31 de mayo del 2008, el presidente de Honduras anunció que sería utilizada para vuelos comerciales y se inició la construcción de una terminal civil financiada con fondos del ALBA. Con el ALBA ha habido conversaciones sobre la reserva petrolera del Rio Patuka, misma zona que un gobierno anterior (Maduro) había ofrecido a EEUU para construir otra base militar de ese país en la zona de la Mosquitia. En enero 2009 el presidente Zelaya envio carta personal al Presidente Obama reclamando por intervencionismo y llamando al nuevo gobierno a respetar el principio de no intervención. El Jefe de la Fuerza Aérea de Honduras General PRICE SUAZO, estudió y se graduó en 1995 en la Escuala de Las Américas (USA). El General Romeo Vasquez jefe del ejercito y cabeza del golpe, también es egresado de la misma escuela en los años 80. En esos años OTTO REICH (Cubano de la Fundación Nacional Cubana –Americana), Ex Subsecretario de Bush para A. Latina, OLIVER NORTH (escándalo Iran-Contras), y JOHN DIMITRI NEGROPONTE (Embajador de EEUU) y otros, utilizaron la base militar de PALMEROLA como plataforma de lanzamiento para la desestabilización de Nicaragua y la guerra de los 80s contra este país y se les atribuye en Honduras ser los operadores de Estados Unidos en el presente golpe militar en Honduras.. OTTO REICH se presentó recientemente al congreso de USA defendiendo el golpe militar y a la vez deslindando su responsabilidad e involucramiento en el mismo.
(2) Luego del Golpe en Honduras y siguiendo el mismo formato, una jueza en Bolivia presentó acusaciones en los tribunales contra el Presidente Evo Morales y luego en la OEA.

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Golpe Militar en Honduras: ¿Es también Contra Obama?

Dos hechos, tres escenarios, la respuesta, dos premisas, dos preguntas, dos consecuencias y 5 conclusiones.

Hechos: Honduras, 7.5 millones de habitantes, uno de los países más pequeños y pobres de A. Latina (60 % de pobreza), llamada “Banana Republic” por el control absoluto que ejerció la “United Fruit Company” de USA. Base de lanzamiento de operaciones militares abiertas y encubiertas de Estados Unidos contra otros países, sede de la base militar “Soto Cano” (Palmerola)(1) de este país, historia de golpes militares apoyados desde USA. Manuel Zelaya el presidente democráticamente electo, su casa asaltada por militares la madrugada del 28 de Junio 09, el presidente secuestrado por los militares, sacado violentamente en pijamas, montado en un avión, llevado a Costa Rica y dejado en la pista, se instala un gobierno de facto, cortan energía, comunicaciones, radio y televisión a la población, imponen restricciones a la libre movilización y demás libertades, la población desarmada se moviliza en oposición al golpe, el ejercito reprime, dispara, asesina o hiere a muchos ciudadanos en protesta pacífica y desarmados, múltiples violaciones de derechos humanos. Mis “delitos” dice el presidente derrocado:
.- Proponer una consulta a la población sobre si desea agregar una urna en las próximas elecciones presidenciales y preguntar al pueblo si desea o no revisar la constitución de la República y
.- Promover tímidas reformas sociales. A posteriori le acusan los golpistas de otros delitos que nunca presentaron como correspondía en el marco del estado de derecho de ese país. Los cómplices inmediatos, un grupo de políticos y ricos empresarios. El país paralizado por el movimiento popular, los golpistas aislados por la comunidad internacional.

Hechos: América Latina: Históricamente gobernada por dictaduras militares y golpes de estado dirigidos por los distintos gobiernos de Estados Unidos, en las últimas décadas evoluciona a la instalación de gobiernos democráticos, la mayoría progresistas con diferentes matices de izquierda, centro y derecha. Décadas de baños de sangre, torturas, asesinatos, escuadrones de la muerte, guerrillas y guerras quedan atrás ante los lentos avances democráticos y la instalación de gobiernos civiles. Los militares son enviados a sus cuarteles subordinados al mando de los civiles.

Tres escenarios:
1.- El golpe está limitado a Honduras y no ha habido apoyo, planificación, ni intervención de fuerzas externas: Ningún gobierno latinoamericano cree esto.
2.- El golpe es contra los avances democráticos de toda América Latina golpeando primero en uno de los eslabones más débiles de la cadena de naciones que construyen democracia en el continente, con la finalidad de controlar militarmente o cambiar a sus gobiernos civiles y revertir dichos avances: Todos los gobiernos de la región sospechan lo anterior, de ahí su respuesta inmediata condenando de forma unánime el golpe militar.
3.- Si este nuevo experimento funciona en América Latina, podría extenderse a otras regiones. En momentos de grave crisis y colapso mundial con Estados Unidos en primer plano, todo es posible, por eso el inmediato rechazo de todas las naciones en la ONU. (2)

La respuesta:

En 24 horas respondieron presidentes y cancilleres de 34 estados latinoamericanos en el SICA, Grupo de Rio, UNASUR, OEA (USA y Canadá incluidos), secundados luego por los 192 países de la ONU. En un hecho histórico sin precedente, gobiernos de diversas tendencias por unanimidad condenaron el golpe y exigieron la restitución del presidente derrocado. Por la universalidad y rapidez de la respuesta, pareciera que latinoamericanos primero y todos los países del mundo después, vieron en el golpe de Honduras un laboratorio experimental de fuerzas ocultas que podría extenderse a sus propios países, los desarrollados incluidos: Fresca aún en la memoria están el Nazismo y el fascismo, y de permitirse, podría inaugurar una ola neo-fascista en contra de la democracia planetaria.
2 premisas:
1.- En América Latina es impensable que el golpe en Honduras se haya dado sin apoyo desde Estados Unidos: De su aparato militar, de inteligencia y o político. Mas impensable es el que sin tal apoyo se hayan hasta ahora resistido a la unánime presión internacional y a la presión del pueblo de Honduras, llegando al extremo de masacrar una manifestación pacífica e indefensa. La unánime e histórica convergencia de condena de todos los gobiernos de izquierda, centro y derecha en la OEA más los 192 de la ONU lo confirman.
2.- Toda la comunidad internacional en general (ALBA, SICA, RIO, UNASUR, OEA y ONU) y en particular el presidente de Estados Unidos Obama y la secretaria de Estado Clinton, han rechazado el golpe y la insubordinación de los militares, reconocido al presidente Zelaya como el presidente legítimo de Honduras y se han sumado a la protesta mundial que exige su restitución y la sanción a los golpistas y sus crímenes.
2 preguntas incómodas:
1.- ¿Supieron de previo el Presidente Obama y la Sria Clinton de ese golpe militar en Honduras y de la posible participación de civiles o de estructuras militares, políticas o de inteligencia de USA?… ¿Autorizó el presidente dicha operación como hizo Kennedy cuando la invasión de Bahía de Cochinos en Cuba?… ¿Lo supieron los diplomáticos y militares norteamericanos de servicio en Honduras?… ¿Participaron del golpe?
2.- ¿Si sabían por qué no lo impidieron en coherencia con las declaraciones del presidente Obama y la Sra. Clinton alrededor de la cumbre de presidentes en Trinidad y Tóbago?

Si la respuesta es “SI”, sabían, fue engañada toda la comunidad internacional y la cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago solo fue un señuelo para tranquilizar al continente, mientras en Estados Unidos se preparaba una operación encubierta que va mas allá de un golpe militar en Honduras: Un golpe en contra de toda América Latina, el que solo puede ser visto como una operación político militar dirigida a frenar los avances democráticos de todo el continente y que pone en peligro a todos los gobiernos civiles, de izquierda, centro o derecha. No obstante, muchos gobiernos dan aún a Obama el beneficio de la duda y prefieren pensar que esta operación fue montada a sus espaldas.

Si la respuesta es “NO”, tendríamos o la intervención ilegal (En USA) de fuerzas políticas, militares o de inteligencia en las atribuciones y privilegios presidenciales frente a la política internacional, al atacar a otro Estado democrático amigo de USA y peor aún, la insubordinación ante la autoridad del presidente de Estados Unidos de sus subalternos en el aparto estatal (Civil, Militar o de inteligencia). En ambos casos una grave violación de las leyes mismas de Estados Unidos que requiere de una investigación desde el mismo “US stablishment” para determinar quiénes son los culpable y su posterior sanción.

Las consecuencias:
1.- Dilucidar lo anterior es de la mayor importancia. Si el Presidente Obama no sabía, además de insubordinación militar y golpe en Honduras, hubo también insubordinación y/o una forma de golpe de estado en USA en contra del presidente Obama, o peor aún, de parte de una fuerza o gobierno alterno en la obscuridad en ese país, con acceso a su aparato militar, quizás hasta a sus armas convencionales y de destrucción masiva, lo que les da
ría la posibilidad de derrocar o chantajear a cualquier gobierno del mundo o imponer una nueva era de neo fascismo planetario dirigido desde las sombras: Una situación de muy grave peligro para la seguridad internacional.
2.- En consecuencia tendríamos: Insubordinación de militares en Honduras, mas insubordinación en USA y a la autoridad presidencial de dos gobiernos democráticos con presidentes electos por el pueblo: Golpe de Estado en Honduras y algo parecido o en proceso en Estados Unidos.
5 Conclusiones y Acciones
1.- Aparte de lo necesario para la reinstalación incondicional, rápida y segura del presidente Zelaya en su cargo y castigar a los golpistas, no cabe ningún dialogo ni mediación con estos si no es para cumplir de inmediato con la decisión de la OEA expresada en un mandato muy claro a su Secretario Dr. Insulza, lo que no conviene atrasar, diluir, debilitar, desviar o revertir. La comunidad internacional debe exigir además a Estados Unidos la inmediata y exhaustiva investigación pública y determinación de responsabilidad de sus civiles o funcionarios estatales que hayan estado involucrados en el golpe, o hayan tenido conocimiento, o alentado o participado del mismo.
2.- Los acontecimientos en Honduras y la retardación de la exigencia continental para restablecer el orden constitucional en ese país, recomendaría que se revise y considere el retiro de las bases militares de Estados Unidos en A. Latina por peligrosas para sus incipientes democracias. Puede hacerse en el marco del Grupo de RIO o de la OEA. Asi mismo, conviene la revisión para fortalecer la Carta Democrática de la OEA, sus mecanismos y los de otras organizaciones regionales como el mismo Grupo de RIO.
3.- Se debe promover una nueva era de relaciones respetuosas entre gobiernos civiles y democráticos de A. Latina con Estados Unidos. Proscribir las dictaduras militares, los golpes de estado abiertos o encubiertos, los autoritarismos, la manipulación del estado de derecho y la democracia en la región. Son convenientes una conducta y retórica prudentes pero firmes, y evitar confrontación o conflicto innecesarios. Las reelecciones o el continuismo deben ser evitados cuando no sean respaldados de forma clara, limpia y mayoritaria por los ciudadanos. Dan además pretextos para desestabilizar a los países y para la intervención externa que busca revertir los avances democráticos de la región.
4.- Aparte de lo que los ciudadanos hondureños decidan internamente, los golpistas y sus cómplices deben ser perseguidos internacionalmente y castigados por la comunidad de naciones. Han puesto en peligro a las demás democracias del continente y del mundo, abriendo un negativo precedente que va mas allá de Honduras. Los delitos cometidos son imprescriptibles y perseguibles en cualquier país a donde lleguen. Han golpeado la seguridad vital de las otras naciones, en primer lugar de America Latina y su castigo ejemplar es imperativo para prevenir otros golpes de estado en el mundo.
5.- El enfrentamiento desigual entre la sociedad civil y las fuerzas armadas de Honduras muestra una vez mas que los pueblos están indefensos ante los golpes de estado, los ejércitos sublevados o los gobiernos autoritarios. Un curso preventivo y de auto defensa pasa por la organización y el fortalecimiento de organizaciones de la sociedad civil y la solidaridad internacional, que actúen en momentos de crisis, que por su misma existencia desincentiven los apetitos violatorios de la democracia, de la institucionalidad y del estado de derecho en America Latina, que sirvan de respaldo a los gobiernos democráticos y de contrapeso al golpismo, al autoritarismo y al militarismo. La defensa pasa además por avanzar en la unidad e integración de America Latina. Una nueva fase de la batalla por America Latina ha comenzado y se debe librar en los mas diversos escenarios.

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Al Lector:
.- Haga circular este documento a sus amigos, redes, medios de comunicación y a los gobiernos. La versión en ingles y español se encontrará en Observatorio de la Crisis

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(1).- En la base José “SOTO CANO” (Palmerola) se ubica la fuerza de tarea conjunta “BRAVO”, conformada por efectivos del ejercito, fuerza aérea, de seguridad y 1er. Batallón regimiento No 228 de la aviación de Estados Unidos. Tiene 600 efectivos militares de ese país, 18 aviones de combate HU-60, Black Hawk, Y CH-47 Chinook. El 31 de mayo del 2008, el presidente de Honduras anunció que sería utilizada para vuelos comerciales y se inició la construcción de una terminal civil financiada con fondos del ALBA. Con el ALBA ha habido conversaciones sobre la reserva petrolera del Rio Patuka, misma zona que un gobierno anterior (Maduro) había ofrecido a EEUU para construir otra base militar de ese país en la zona de la Mosquitia. En enero 2009 el presidente Zelaya envio carta personal al Presidente Obama reclamando por intervencionismo y llamando al nuevo gobierno a respetar el principio de no intervención. El Jefe de la Fuerza Aérea de Honduras General PRICE SUAZO, estudió y se graduó en 1995 en la Escuala de Las Américas (USA). El General Romeo Vasquez jefe del ejercito y cabeza del golpe, también es egresado de la misma escuela en los años 80. En esos años OTTO REICH (Cubano de la Fundación Nacional Cubana –Americana), Ex Subsecretario de Bush para A. Latina, OLIVER NORTH (escándalo Iran-Contras), y JOHN DIMITRI NEGROPONTE (Embajador de EEUU) y otros, utilizaron la base militar de PALMEROLA como plataforma de lanzamiento para la desestabilización de Nicaragua y la guerra de los 80s contra este país y se les atribuye en Honduras ser los operadores de Estados Unidos en el presente golpe militar en Honduras.. OTTO REICH se presentó recientemente al congreso de USA defendiendo el golpe militar y a la vez deslindando su responsabilidad e involucramiento en el mismo.
(2) Luego del Golpe en Honduras y siguiendo el mismo formato, una jueza en Bolivia presentó acusaciones en los tribunales contra el Presidente Evo Morales y luego en la OEA.

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Golpe Militar en Honduras: ¿Es también Contra Obama?

Dos hechos, tres escenarios, la respuesta, dos premisas, dos preguntas, dos consecuencias y 5 conclusiones.

Hechos: Honduras, 7.5 millones de habitantes, uno de los países más pequeños y pobres de A. Latina (60 % de pobreza), llamada “Banana Republic” por el control absoluto que ejerció la “United Fruit Company” de USA. Base de lanzamiento de operaciones militares abiertas y encubiertas de Estados Unidos contra otros países, sede de la base militar “Soto Cano” (Palmerola)(1) de este país, historia de golpes militares apoyados desde USA. Manuel Zelaya el presidente democráticamente electo, su casa asaltada por militares la madrugada del 28 de Junio 09, el presidente secuestrado por los militares, sacado violentamente en pijamas, montado en un avión, llevado a Costa Rica y dejado en la pista, se instala un gobierno de facto, cortan energía, comunicaciones, radio y televisión a la población, imponen restricciones a la libre movilización y demás libertades, la población desarmada se moviliza en oposición al golpe, el ejercito reprime, dispara, asesina o hiere a muchos ciudadanos en protesta pacífica y desarmados, múltiples violaciones de derechos humanos. Mis “delitos” dice el presidente derrocado:
.- Proponer una consulta a la población sobre si desea agregar una urna en las próximas elecciones presidenciales y preguntar al pueblo si desea o no revisar la constitución de la República y
.- Promover tímidas reformas sociales. A posteriori le acusan los golpistas de otros delitos que nunca presentaron como correspondía en el marco del estado de derecho de ese país. Los cómplices inmediatos, un grupo de políticos y ricos empresarios. El país paralizado por el movimiento popular, los golpistas aislados por la comunidad internacional.

Hechos: América Latina: Históricamente gobernada por dictaduras militares y golpes de estado dirigidos por los distintos gobiernos de Estados Unidos, en las últimas décadas evoluciona a la instalación de gobiernos democráticos, la mayoría progresistas con diferentes matices de izquierda, centro y derecha. Décadas de baños de sangre, torturas, asesinatos, escuadrones de la muerte, guerrillas y guerras quedan atrás ante los lentos avances democráticos y la instalación de gobiernos civiles. Los militares son enviados a sus cuarteles subordinados al mando de los civiles.

Tres escenarios:
1.- El golpe está limitado a Honduras y no ha habido apoyo, planificación, ni intervención de fuerzas externas: Ningún gobierno latinoamericano cree esto.
2.- El golpe es contra los avances democráticos de toda América Latina golpeando primero en uno de los eslabones más débiles de la cadena de naciones que construyen democracia en el continente, con la finalidad de controlar militarmente o cambiar a sus gobiernos civiles y revertir dichos avances: Todos los gobiernos de la región sospechan lo anterior, de ahí su respuesta inmediata condenando de forma unánime el golpe militar.
3.- Si este nuevo experimento funciona en América Latina, podría extenderse a otras regiones. En momentos de grave crisis y colapso mundial con Estados Unidos en primer plano, todo es posible, por eso el inmediato rechazo de todas las naciones en la ONU. (2)

La respuesta:

En 24 horas respondieron presidentes y cancilleres de 34 estados latinoamericanos en el SICA, Grupo de Rio, UNASUR, OEA (USA y Canadá incluidos), secundados luego por los 192 países de la ONU. En un hecho histórico sin precedente, gobiernos de diversas tendencias por unanimidad condenaron el golpe y exigieron la restitución del presidente derrocado. Por la universalidad y rapidez de la respuesta, pareciera que latinoamericanos primero y todos los países del mundo después, vieron en el golpe de Honduras un laboratorio experimental de fuerzas ocultas que podría extenderse a sus propios países, los desarrollados incluidos: Fresca aún en la memoria están el Nazismo y el fascismo, y de permitirse, podría inaugurar una ola neo-fascista en contra de la democracia planetaria.
2 premisas:
1.- En América Latina es impensable que el golpe en Honduras se haya dado sin apoyo desde Estados Unidos: De su aparato militar, de inteligencia y o político. Mas impensable es el que sin tal apoyo se hayan hasta ahora resistido a la unánime presión internacional y a la presión del pueblo de Honduras, llegando al extremo de masacrar una manifestación pacífica e indefensa. La unánime e histórica convergencia de condena de todos los gobiernos de izquierda, centro y derecha en la OEA más los 192 de la ONU lo confirman.
2.- Toda la comunidad internacional en general (ALBA, SICA, RIO, UNASUR, OEA y ONU) y en particular el presidente de Estados Unidos Obama y la secretaria de Estado Clinton, han rechazado el golpe y la insubordinación de los militares, reconocido al presidente Zelaya como el presidente legítimo de Honduras y se han sumado a la protesta mundial que exige su restitución y la sanción a los golpistas y sus crímenes.
2 preguntas incómodas:
1.- ¿Supieron de previo el Presidente Obama y la Sria Clinton de ese golpe militar en Honduras y de la posible participación de civiles o de estructuras militares, políticas o de inteligencia de USA?… ¿Autorizó el presidente dicha operación como hizo Kennedy cuando la invasión de Bahía de Cochinos en Cuba?… ¿Lo supieron los diplomáticos y militares norteamericanos de servicio en Honduras?… ¿Participaron del golpe?
2.- ¿Si sabían por qué no lo impidieron en coherencia con las declaraciones del presidente Obama y la Sra. Clinton alrededor de la cumbre de presidentes en Trinidad y Tóbago?

Si la respuesta es “SI”, sabían, fue engañada toda la comunidad internacional y la cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago solo fue un señuelo para tranquilizar al continente, mientras en Estados Unidos se preparaba una operación encubierta que va mas allá de un golpe militar en Honduras: Un golpe en contra de toda América Latina, el que solo puede ser visto como una operación político militar dirigida a frenar los avances democráticos de todo el continente y que pone en peligro a todos los gobiernos civiles, de izquierda, centro o derecha. No obstante, muchos gobiernos dan aún a Obama el beneficio de la duda y prefieren pensar que esta operación fue montada a sus espaldas.

Si la respuesta es “NO”, tendríamos o la intervención ilegal (En USA) de fuerzas políticas, militares o de inteligencia en las atribuciones y privilegios presidenciales frente a la política internacional, al atacar a otro Estado democrático amigo de USA y peor aún, la insubordinación ante la autoridad del presidente de Estados Unidos de sus subalternos en el aparto estatal (Civil, Militar o de inteligencia). En ambos casos una grave violación de las leyes mismas de Estados Unidos que requiere de una investigación desde el mismo “US stablishment” para determinar quiénes son los culpable y su posterior sanción.

Las consecuencias:
1.- Dilucidar lo anterior es de la mayor importancia. Si el Presidente Obama no sabía, además de insubordinación militar y golpe en Honduras, hubo también insubordinación y/o una forma de golpe de estado en USA en contra del presidente Obama, o peor aún, de parte de una fuerza o gobierno alterno en la obscuridad en ese país, con acceso a su aparato militar, quizás hasta a sus armas convencionales y de des
trucción masiva, lo que les daría la posibilidad de derrocar o chantajear a cualquier gobierno del mundo o imponer una nueva era de neo fascismo planetario dirigido desde las sombras: Una situación de muy grave peligro para la seguridad internacional.
2.- En consecuencia tendríamos: Insubordinación de militares en Honduras, mas insubordinación en USA y a la autoridad presidencial de dos gobiernos democráticos con presidentes electos por el pueblo: Golpe de Estado en Honduras y algo parecido o en proceso en Estados Unidos.
5 Conclusiones y Acciones
1.- Aparte de lo necesario para la reinstalación incondicional, rápida y segura del presidente Zelaya en su cargo y castigar a los golpistas, no cabe ningún dialogo ni mediación con estos si no es para cumplir de inmediato con la decisión de la OEA expresada en un mandato muy claro a su Secretario Dr. Insulza, lo que no conviene atrasar, diluir, debilitar, desviar o revertir. La comunidad internacional debe exigir además a Estados Unidos la inmediata y exhaustiva investigación pública y determinación de responsabilidad de sus civiles o funcionarios estatales que hayan estado involucrados en el golpe, o hayan tenido conocimiento, o alentado o participado del mismo.
2.- Los acontecimientos en Honduras y la retardación de la exigencia continental para restablecer el orden constitucional en ese país, recomendaría que se revise y considere el retiro de las bases militares de Estados Unidos en A. Latina por peligrosas para sus incipientes democracias. Puede hacerse en el marco del Grupo de RIO o de la OEA. Asi mismo, conviene la revisión para fortalecer la Carta Democrática de la OEA, sus mecanismos y los de otras organizaciones regionales como el mismo Grupo de RIO.
3.- Se debe promover una nueva era de relaciones respetuosas entre gobiernos civiles y democráticos de A. Latina con Estados Unidos. Proscribir las dictaduras militares, los golpes de estado abiertos o encubiertos, los autoritarismos, la manipulación del estado de derecho y la democracia en la región. Son convenientes una conducta y retórica prudentes pero firmes, y evitar confrontación o conflicto innecesarios. Las reelecciones o el continuismo deben ser evitados cuando no sean respaldados de forma clara, limpia y mayoritaria por los ciudadanos. Dan además pretextos para desestabilizar a los países y para la intervención externa que busca revertir los avances democráticos de la región.
4.- Aparte de lo que los ciudadanos hondureños decidan internamente, los golpistas y sus cómplices deben ser perseguidos internacionalmente y castigados por la comunidad de naciones. Han puesto en peligro a las demás democracias del continente y del mundo, abriendo un negativo precedente que va mas allá de Honduras. Los delitos cometidos son imprescriptibles y perseguibles en cualquier país a donde lleguen. Han golpeado la seguridad vital de las otras naciones, en primer lugar de America Latina y su castigo ejemplar es imperativo para prevenir otros golpes de estado en el mundo.
5.- El enfrentamiento desigual entre la sociedad civil y las fuerzas armadas de Honduras muestra una vez mas que los pueblos están indefensos ante los golpes de estado, los ejércitos sublevados o los gobiernos autoritarios. Un curso preventivo y de auto defensa pasa por la organización y el fortalecimiento de organizaciones de la sociedad civil y la solidaridad internacional, que actúen en momentos de crisis, que por su misma existencia desincentiven los apetitos violatorios de la democracia, de la institucionalidad y del estado de derecho en America Latina, que sirvan de respaldo a los gobiernos democráticos y de contrapeso al golpismo, al autoritarismo y al militarismo. La defensa pasa además por avanzar en la unidad e integración de America Latina. Una nueva fase de la batalla por America Latina ha comenzado y se debe librar en los mas diversos escenarios.


Al Lector:
.- Haga circular este documento a sus amigos, redes, medios de comunicación y a los gobiernos. La versión en ingles y español se encontrará en Observatorio de la Crisis


(1).- En la base José “SOTO CANO” (Palmerola) se ubica la fuerza de tarea conjunta “BRAVO”, conformada por efectivos del ejercito, fuerza aérea, de seguridad y 1er. Batallón regimiento No 228 de la aviación de Estados Unidos. Tiene 600 efectivos militares de ese país, 18 aviones de combate HU-60, Black Hawk, Y CH-47 Chinook. El 31 de mayo del 2008, el presidente de Honduras anunció que sería utilizada para vuelos comerciales y se inició la construcción de una terminal civil financiada con fondos del ALBA. Con el ALBA ha habido conversaciones sobre la reserva petrolera del Rio Patuka, misma zona que un gobierno anterior (Maduro) había ofrecido a EEUU para construir otra base militar de ese país en la zona de la Mosquitia. En enero 2009 el presidente Zelaya envio carta personal al Presidente Obama reclamando por intervencionismo y llamando al nuevo gobierno a respetar el principio de no intervención. El Jefe de la Fuerza Aérea de Honduras General PRICE SUAZO, estudió y se graduó en 1995 en la Escuala de Las Américas (USA). El General Romeo Vasquez jefe del ejercito y cabeza del golpe, también es egresado de la misma escuela en los años 80. En esos años OTTO REICH (Cubano de la Fundación Nacional Cubana –Americana), Ex Subsecretario de Bush para A. Latina, OLIVER NORTH (escándalo Iran-Contras), y JOHN DIMITRI NEGROPONTE (Embajador de EEUU) y otros, utilizaron la base militar de PALMEROLA como plataforma de lanzamiento para la desestabilización de Nicaragua y la guerra de los 80s contra este país y se les atribuye en Honduras ser los operadores de Estados Unidos en el presente golpe militar en Honduras.. OTTO REICH se presentó recientemente al congreso de USA defendiendo el golpe militar y a la vez deslindando su responsabilidad e involucramiento en el mismo.
(2) Luego del Golpe en Honduras y siguiendo el mismo formato, una jueza en Bolivia presentó acusaciones en los tribunales contra el Presidente Evo Morales y luego en la OEA.

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La Gran Depresión del Siglo XXI. La geopolítica y el lugar de América Latina

“Pienso que las instituciones bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que ejércitos enteros listos para el combate. Si el pueblo Americano permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos y todas las instituciones que florecerán en torno a los bancos, privaran a la gente de toda posesión, primero por medio… ( Leia mais » )

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La geopolítica esperable con la Gran Depresión del Siglo XXI

La crisis como amenaza y oportunidad

Nos encontramos hoy en día en la Gran Depresión del Siglo XXI que puede conllevar al colapso del capitalismo. El proceso se caracteriza por varias fases. La primera fase es la crisis del sistema financiero, que ya está en plena marcha desde julio de 2007. La segunda fase, el derrumbe de la economía real y la consecuente recesión internacional, profunda y duradera que ya se siente cada vez más claro desde 2008. La tercera está fase por darse todavía. Nos referimos a la crisis de credibilidad generalizada al colapsar el sistema financiero y monetario internacional. Con ello hay crisis en la creencia imperante en “nuestra forma de vida escogida y globalizada”. Esta última crisis coincide y es reforzada por la crisis ecológica, alimentaria, energética. Es por ello que podemos caracterizar la Depresión del Siglo XXI como una crisis civilizatoria. Ante la misma hace falta más que nunca una acción de emergencia concertada, reivindicando el bien común a partir de una ética solidaria. Será la solidaridad entre los pueblos que probablemente nos conllevará a la transición hacia una sociedad poscapitalista. He ahí lo que reivindica la voz del Foro Social Mundial (FSM) con “Otro Mundo es Posible”. El Foro en su novena edición en 2009 en Belém, Brasil, opacó a la política del l “salvase quien pueda” que imperó en el Foro Económico Mundial (FEM) de los más poderosos del mundo que se reúnen anualmente en Davos, Suiza. La ausencia en Davos este año de los banqueros de Wallstreet y de la nueva administración de EEUU bajo la presidencia de Obama contrasta con la presencia de cinco presidentes latinoamericanos en el Foro Social Mundial en Belém.

En el FEM presenciamos más síntomas de una ideología del “salvase quien pueda”, que revelará tarde o temprano que nadie se salvará ni el propio régimen capitalista de producción. De ahí que podamos hablar de una crisis sistémica. El propio sistema capitalista como tal está por colapsarse, pues, un hecho pertinente es que hoy en día hay pérdida de confianza cada vez más generalizada en el dinero en general y el dólar en particular. En esencia, los lazos sociales basados en la confianza en el dinero dejan de ser creíbles y pueden colapsar en cualquier momento. El neoliberalismo llevó al clímax el capital ficticio con ganancias ficticias. El dinero ya no es una expresión de riqueza en términos de valor “real”. Al perder la fe en la moneda, sin embargo, se pierde fe en toda economía de mercado. Sin esta fe se acaba todo. Esta fe, sin embargo, está por perderse. Las grandes potencias no parecen adoptar una salida alternativa, como pudiera ser una alianza de EEUU y la UE con Rusia, China, India y Brasil para buscar como salvar al mundo conjuntamente. Con lo que ha pasado en 2008 en Georgia y luego en Gaza, más bien parece que se mueven las piezas de ajedrez en Occidente para provocar otro conflicto de envergadura a nivel mundial como último recurso para salvar a Occidente ante el eminente colapso financiero y monetario que significarían el hundimiento del modo vivendi occidental en general y el de EEUU en particular.

Lo que está realmente en juego hoy es la perspectiva de guerra de EEUU a escala internacional para enfrentar la Gran Depresión del siglo XXI. ¿Porque? Pues la salida no es algo nuevo. EE.UU. escapó de la depresión de los años noventa del Siglo XIX con la Guerra Hispano-Estadounidense. Escapó a la Gran Depresión de los años treinta del siglo XX con la Segunda Guerra Mundial. Incluso hubo una recesión al finalizar la Segunda Guerra Mundial que desembocó en la Guerra de Corea. Al existir actualmente el riesgo de una depresión importante, enfrentamos hoy de nuevo el peligro de otra gran guerra. Aunque no esté en agenda inmediata de Obama, la pregunta es si va poder evitarla. Ante la Gran Depresión, el nuevo presidente de EEUU estará, en nuestra opinión, con las manos relativamente atadas. Hay dos cosas importantes que limitarán a Obama para formular sus políticas propias. En primer lugar están los rescates financieros billionarios que no surtirán real efecto. En segundo lugar están los avanzados preparativos para la ley marcial en los propios EEUU como preparativos de un escenario de guerra mucho mayor. Con muy malas intenciones, el ex vicepresidente de EEUU Dick Cheney anunció el 3 de febrero que es muy probable un nuevo 11 de septiembre durante la administración Obama. Es una forma de advertir a Obama para que tome decisiones que de otra forma tendría que tomar con un nuevo atentado orquestado desde adentro (Vea, Jim VandeHei, “Cheney warns of new attacks”).

En cuanto a lo segundo señalamos que durante la administración Bush ha habido un movimiento continuo en la dirección de preparativos para la ley marcial en EEUU. Esta tendencia ha sido tan continua como no anunciada. En otras palabras, hay y habrá un incremento del uso del propio ejército de EE.UU. para controlar las crecientes protestas del pueblo estadounidense que se esperan en un entorno de crisis y desempleo que conlleva una depresión prolongada. Hacia afuera tenemos la propuesta de Obama de enviar 20.000 soldados más a Afganistán para “terminar” dicha guerra. La misma tendrá consecuencias predecibles de una guerra ampliada al involucrar otros países como Pakistán e irá aún más allá (Vea, Peter Dale Scott “El peligro de otra gran guerra para enfrentar la depresión”, en www.globalresearch.ca).

De acuerdo con William Engdahl (“Moscu reacts to US buildup in Afganistan”, en www.financialsense.com), Moscú ha interpretado correctamente que la ampliación de las tropas en Afganistán anunciada por Obama no tiene nada que ver con un combatir a los ´Taliban´, sino que es una nueva maniobra de los estrategas del Pentágono para poner un cerco a Rusia y China en Eurasia con el objetivo que EEUU mantenga el dominio militar a nivel global. Los intereses en este juego geopolítico no pueden ser mayores: es asunto de otra guerra mundial o paz en los años venideros. El objetivo central de la escalada militar en Afganistán es crear una nueva ´cortina de hierro´ para aislar Rusia y China. Estos dos rivales de antes, al cooperar cada vez más no solamente en la extracción de materias primas, comercio bilateral, sino sobre todo en materia militar, constituyen una amenaza muy seria para la hegemonía norteamericana de acuerdo con el consejero de Obama en su campaña electoral Brzezinsky.
¿Como llevaría la catastrófica situación económica a una eventual guerra mundial? En la opinión de Matthias Chang, “The battle to save the fiat Money System has begun” (www.globalresearch.ca) es la situación desesperante de Occidente, y sobre todo de los centros financieros de Londres y Nueva York, que peligran perder su poder lo que llevará a una eventual guerra mundial financiada por los 8 o 10 principales bancos comerciales y de inversiones junto con sus bancos centrales. El momento crítico en esta situación es la amenaza de un eventual colapso del dólar y con ello del sistema financiero internacional. En tanto que el dólar se vislumbra como moneda insegura hay creciente amenaza para la hegemonía norteamericana. En tanto que EEUU se vislumbra como un puerto más seguro ante una amenaza de guerra, el dólar se vislumbrará relativamente más a salvo. La guerra entonces es el último recurso para salvar a la economía norteamericana en crisis a costa de no importa qué.
¿Cómo se vislumbra el futuro del dólar? El oro comúnmente se negocia en dirección opuesta al dólar y se esperaría que cayera bajo presión de una recuperación de la devisa estadounidense. Sin embargo, al subir el precio del oro está mostrando en la actuali
dad signos de desacople del dólar. Bajo condiciones normales la Reserva Federal imprime dinero (dólares) basado en la venta de Bonos del Estado que el Tesoro de Estado vende a los inversores de manera que puede girar cheques a la Reserva Federal para que la última pueda imprimir moneda. Si la Reserva Federal compra los Bonos del Tesoro y con ello obtiene posibilidad de imprimir dinero que acaba de pagar, estamos hablando de fraude. Si la Reserva Federal lo hace implica que están desesperados ya que no hay compradores de bonos. Desde fines de 2008 China ni nadie están interesados en comprar bonos de Tesoro de EEUU. (Vea, James West “U.S. Debt Default, Dollar Collapse”, en www.financialsense.com.

Normalmente, al imprimir billetes sin respaldo, el dólar tendería a la baja. Sin embargo, el dólar gana posición en el mercado. ¿Cómo se explica esto? Ahora bien, durante la crisis crediticia ni los bancos confían los unos a los otros. El resultado es que cuesta conseguir crédito. En tal coyuntura todo el mundo busca cash. Como el cash universal se consigue en dólares, hay demanda de billetes verdes, aunque estos pierdan respaldo. La base de toda confianza en el sistema monetario, sin embargo, objetivamente queda cada vez más minada. La compra de bonos por la propia Reserva Federal es como una bomba de tiempo. En cualquier momento explotará. El mayor riesgo es que la Reserva federal esté engañando a los inversores, llevándolos a la mayor burbuja de todos los tiempos. Conforme crece el fraude habrá más desconfianza en los instrumentos de la deuda y el precio del oro o la plata subirán. El grado en que haya hoy en día presión alcista en el precio del oro y la plata, es directamente proporcional al sentimiento negativo hacia los instrumentos de deuda de EEUU. James West (“Dollars, Gold, and soon – Intelligent Life”, en www.financialsense.com), estima posible una alza del oro a $1.500 la onza en un futuro no lejano. La misma sería la expresión de una pérdida de confianza completa en el dólar y con ello en el sistema monetario internacional. No hay mal que por bien no venga. La falta de fe en el dinero de manera más generalizada, podría ser el advenimiento de una vida realmente inteligente en la tierra, afirma West.
La amenaza de una guerra ampliada a escala mundial

Gracias al peligro de una nueva guerra de mayor envergadura, el dólar puede otra vez fortalecerse. A partir de amenazas de guerra, como en Georgia y más recientemente en Gaza el dólar se apreciaba y las otras monedas y sobre todo el Euro han perdido terreno. El capital especulativo, con Georges Soros (cercano asesor del candidato demócrata de EEUU Barack Obama), en primera línea, tenía una nueva cancha especulativa. A especuladores sin escrúpulos como George Soros no les tiembla la mano de hacer fortuna con amenaza de nuevas guerras que implican el riesgo de un conflicto de envergadura mundial. Hace tiempos Soros preparaba el terreno en Georgia brindando sus asesorías. Así como el precio del petróleo ascendía cuando el dólar se devaluaba, de la misma forma baja el precio del oro negro cuando el billete verde se aprecia. Con cada amenaza de guerra bajaba también el euro frente al dólar ya que EEUU se revela como puerto más seguro ante una amenaza de guerra. Una eventual guerra a escala mundial significa una amenaza más inmediata para la zona del Euro. Europa se transformaría en una región de mayor riesgo para la inversión. La zona del dólar (incluyendo Gran Bretaña) se vislumbrarían, en cambio, como una región más segura para el capital. El resultado inmediato de una amenaza de guerra ha sido una creciente fuga de capital de la zona europea en general y Rusia en particular. (Vea, Ellen Brown, “Watch the Dog: how to conceal massive economic collapses” en www.globalresearch.ca ).

Con ello aumenta la demanda de dólares y se amortigua la hiperinflación en EEUU. La última hubiese sido el resultado lógico de la creación masiva de dinero sin respaldo para realizar el rescate multimillonario del sistema bancario y financiero. He ahí el motivo del nuevo Pearl Harbour del año 2008. Lo que pasó en Gaza, entonces, no fue una operación militar táctica de Israel, sino una decisión estratégica de parte de la alianza anglo-americana que lo apoya incondicionalmente y cuyo objetivo último es una guerra más ampliada involucrando a Irán. Lo que se esperaba del bombardeo masivo y la incursión militar en las ciudades de Gaza era que el costo humano en víctimas entre la población civil fuese tal que Irán se sintiera obligada a apoyar a Hamas en el conflicto. Un tal escenario es exactamente la respuesta que la alianza anglo-americana estaba esperando para justificar una guerra contra Irán que han estado planificando desde hace años. Sin embargo, resultó ser un juego peligroso que desembocó en su contrario. En la opinión de Muriel Mirak-Weissbach en su artículo “The Target is Iran: Israel\’s Latest Gamble May Backfire” ( www.globalresearch.ca), era probable que Irán no caería en la trampa y el genocidio sin límite efectivamente desacreditó a Israel de tal forma que las actitudes pro israelitas en Europa e incluso en EEUU han cambiado en manifestaciones y acciones políticas en su contra. En este sentido han sido signo de gran esperanza las manifestaciones multitudinarias en el mundo entero a principios de enero de 2009.
Rusia aparentemente se sintió amenazada con la invasión y el genocidio en Gaza. Aunque las noticias oficiales no lo señalarán es bien probable que el conflicto de gas entre Rusia y Ucrania estuviera en relación directa con lo que sucedió en la franja de Gaza. El recorte de gas a la Unión Europea vía Ucrania bien puede haber sido una forma de presionar al viejo continente para parar a Israel. Al cortar el gas en pleno invierno bravo, inmediatamente se logró un cese de fuego que Israel muy luego ya desestimó. Al continuar el genocidio, Rusia declara nulo el acuerdo sobre el gas entre la UE, Ucrania y Rusia. La alta diplomacia internacional sin duda entendió el mensaje: hay que presionar a Israel o sino no habrá gas para la UE.

A partir de lo anterior surge otra pregunta. ¿Hay motivos de pensar entonces en una guerra de mayor envergadura detrás de este escenario genocida en Gaza que gozó el pleno apoyo de la administración Bush y el silencio absoluto de Obama? Según Francis Boyle en su artículo “An Israeli War Crimes Tribunal may be the only deterrent to a global war” (www.globalresearch.ca ) estima posible que después de desarticular a Hamas, Israel se sentiría con las manos libres para ir a la guerra contra Siria. En tal caso Irán vendría en defensa de Siria. Un tal escenario es precisamente el que estaba esperando la administración estadounidense para declarar la guerra a Irán. A partir de ahí se pueden incorporar al conflicto Rusia y China, los verdaderos contrincantes de EEUU. Estimamos que de esta forma la administración Bush junto con Israel dejó así una herencia bélica para Obama, así como dejaron a Kennedy enredado con la crisis cubana Francis Boyle no es el único que señala este riesgo, sino hay cada vez más autores que lo ven como respuesta probable a la desesperada crisis financiera del imperio que no tiene precedente en la historia del capitalismo.
¿Hay indicios claros para la preparación de una guerra desde Israel? La Oficina Presupuestaria del Congreso de Estados Unidos estima que el déficit presupuestario de 2009 será de 1,2 billones de dólares, lo que representará algo más del 9% de PIB estadounidense. Un fuerte aumento del gasto militar es parte del mismo. Para Obama se trata de una carga impresionante que tendrá que gobernar a partir del día de su toma de posesión pero para el resto d
el mundo es un aviso de gran trascendencia. Matthias Chang estima correctamente que cuando la mera sobrevivencia de una potencia está en juego debido a una honda crisis financiera y el colapso de su moneda sea una real posibilidad, esa nación se prepara para la guerra como recurso último. En la opinión de Chang, la economía financiera con sus princies centros en Nueva York y Londres se encuentra en una situación desesperante ya que el dólar está a punto de colapsar. ¿Cuál es la situación inminente de una guerra? Para ir a la guerra, la economía de EEUU dependerá más que nunca de las reservas internacionales mundiales para poder endeudarse con más de un billón (un millón de millones) de dólares al año al tiempo que se les está acabando el crédito.
La burbuja de los Bonos del Tesoro: una bomba de tiempo

Desde el mes de septiembre de 2008, las reservas internacionales a nivel mundial ya no están aumentando. Con ello se agota la capacidad de un mayor endeudamiento de EEUU. La maquina de impresión de dólares sin respaldo actualmente está trabajando sin parar. La gravedad del momento lo muestra el hecho de que sólo en los tres últimos meses de 2008 Estados Unidos haya emitido nuevos billetes por valor de unos 600.000 millones de dólares. Mientras que la situación empeore y la deuda pública y privada (que ya representan el 60% y el 360% del PIB estadounidense respectivamente) siga creciendo Estados Unidos no hará otra cosa que externalizar su coste sobre el resto del mundo y seguir procurando que su deuda la paguen los demás países y los más pobres de su nación.

El mundo de las finanzas pronostica el estallido de una nueva burbuja Según Rosenberg, “la demanda de bonos del Tesoro alcanza ya la fase de una nueva burbuja, como las acciones de las firmas tecnológicas en 2000 y los bienes raíces en 2006”. El tema es analizado por el “Financial Times” (de Londres, Inglaterra, Reino Unido), cuando considera que si el dólar (estadounidense) empieza a ser castigado ante el riesgo de cesación de pagos por parte de Estados Unidos. La amenaza de pérdida de valor de lo invertido traería inevitablemente de la mano una brusca liquidación de posiciones. Sólo para este año se anticipa una emisión de deuda de dos billones de dólares sin compradores a la vista. Cualquier éxodo que se produzca actualmente podría detonar ventas inmediatas y generalizadas. No importa quien venda primero, si son extranjeros o locales”, existe para el año 2009 el riesgo significativo de una brusca pérdida de confianza en la deuda del gobierno de Estados Unidos, y que entonces todo el mundo saldrá corriendo a la puerta al mismo tiempo.

Tan monumental es la deuda Juan Torres López, (“Papel mojado”, en www.rebelion.org ) que se comienza a plantear, por ejemplo, la posibilidad de condonar la deuda estadounidense en aras de garantizar la estabilidad de los pagos y los cambios en el planeta, toda vez de que la mayor parte de ellos están referidos a su divisa. Ahí está el lobby de los diplomáticos de la actual administración Obama con Madame Clinton en primera línea. De lograr semejante Nuevo Des-Orden, se trataría, desde luego, de un escándalo descomunal, de un acto de verdadera piratería económica y de una inmensa y atroz injusticia si se tiene en cuenta la mezquindad con la que siempre se ha tratado la deuda de los países más pobres. También se ha llegado a especular con la creación de una nueva divisa estadounidense que supondría una verdadera operación de mesa limpia en la economía mundial ante un dólar ya convertido verdaderamente en un papel higiénico que carece de todo valor.

En realidad EEUU como potencia se encuentra ante un callejón sin salida. La última vía que percibe la potencia arrinconada para salvarse es iniciar una guerra y de ser necesario a nivel mundial. Aquí es importante señalar que los deudores, con EEUU en primera fila, en un conflicto internacional se enfrentarían a sus principales acreedores como China y Rusia. Pedir crédito a China y Rusia en la actualidad para hacer más real una amenaza de guerra contra estos mismos países carece de sentido de realismo político. Lo anterior sin duda ha contribuido a que EEUU no logra más financiar su deuda externa. Lo anterior, sin embargo, no implica que EEUU no irá a la guerra. La historia ha dado ejemplos muy claros de ello con la Alemania Nazi. Fundamental para impedir un conflicto de envergadura internacional es la división interna de la OTAN e impedir en la medida de lo posible su ampliación hacia el Este. Promover una división entre la Unión Europea y EEUU y lograr promover una actitud de no hostigamiento de Europa a Rusia es y será fundamental en este contexto. Otro elemento fundamental es contribuir a y apoyar internacionalmente la oposición férrea dentro de EEUU ante una aventura bélica de proporciones no imaginables. Una política paralela necesaria es promover una acción inmediata ante las Naciones Unidas para establecer un tribunal internacional contra los crímenes de guerra de Israel como el socio más interesado en un conflicto bélico de mayor envergadura.

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